Un grave escándalo sacude la localidad de González Catán, en el partido de La Matanza, provincia de Buenos Aires, luego de que se conociera la muerte de un hombre tras recibir atención médica en una clínica que funcionaba sin ningún tipo de habilitación. Según la información difundida por A24, el establecimiento ofrecía todas las especialidades médicas a pesar de carecer de los permisos correspondientes para operar. Damián, hijo de la víctima, se presentó en el lugar para exigir explicaciones y fue brutalmente golpeado por empleados del centro, quienes aparecieron encapuchados y no pudieron siquiera explicar cuál era su función dentro de la clínica. La agresión quedó registrada en cámara y se viralizó rápidamente en las redes sociales.
La fiscalía ordenó un allanamiento y efectivos policiales junto al GAD, la unidad táctica de la policía bonaerense, ingresaron al edificio. Al momento de la irrupción, se constató que personal del lugar intentaba manipular y retirar documentación, lo que configura un posible delito de obstrucción de justicia. Además, varios de los presentes trataron de escapar por las puertas traseras del inmueble cuando llegó el equipo de la fiscalía. Las autoridades señalaron que el interior del establecimiento distaba mucho de parecer una clínica y lo compararon con una oficina de remises, dado el estado precario de las instalaciones.
A medida que el caso tomó estado público, otras víctimas comenzaron a presentarse con relatos alarmantes de mala praxis. Una madre denunció que llevó a su bebé de cuatro meses a la clínica y le administraron una dosis de medicación correspondiente a un niño de cinco o seis años, poniendo en serio riesgo la vida del menor. Otro testimonio reveló que un familiar ingresó con un cuadro de taquicardia y neumonía, pero fue diagnosticado como una simple gripe y enviado a su casa sin el tratamiento adecuado. Estos casos se suman a otras denuncias que vinculan al establecimiento con múltiples muertes e internaciones graves.
El caso reavivó las críticas hacia el intendente Fernando Espinoza, señalado por la falta de controles e inspecciones municipales que permitieron que esta clínica operara durante un tiempo prolongado sin habilitación alguna. Fuentes judiciales indicaron que se esperan nuevas detenciones en las próximas horas a medida que avanza la investigación. El hecho puso en evidencia la vulnerabilidad de los vecinos de zonas periféricas del conurbano bonaerense, donde la escasez de centros de salud públicos empuja a muchas familias a recurrir a establecimientos clandestinos que ponen en peligro sus vidas.
