Fuentes de inteligencia tanto estadounidenses como israelíes indican que ambos países se están preparando para lanzar nuevos ataques contra Irán, a pesar de la tregua vigente desde el 8 de abril. Según la información difundida por Canal 26, estos ataques serían breves, concisos y concretos, con el objetivo de presionar a Teherán para que acepte las condiciones de un acuerdo definitivo que incluya la entrega de su uranio enriquecido y la apertura del Estrecho de Hormuz.
El presidente Donald Trump ha declarado que la guerra podría concluir en un plazo de dos a tres semanas, afirmando que militarmente Estados Unidos ya ha ganado. Sin embargo, la falta de un acuerdo diplomático definitivo mantiene la tensión en la región. El pasado 18 de mayo, Trump reveló que estuvo a solo una hora de ordenar un nuevo ataque contra Irán, pero desistió tras recibir solicitudes de varios aliados del Golfo Pérsico, entre ellos Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.
El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha presidido esta semana la segunda reunión de su gabinete de seguridad para discutir la reanudación de las operaciones militares contra Irán. Para Netanyahu, el alto el fuego del 8 de abril ha resultado políticamente costoso, y medios israelíes reportan que el líder israelí está cada vez más impaciente por retomar la ofensiva. Trump, por su parte, ha afirmado que Netanyahu hará lo que él le indique respecto a la estrategia con Irán.
En el ámbito diplomático, se manejan informaciones sobre una posible reunión entre Trump y el presidente ruso Vladimir Putin durante la visita prevista de Trump a Beijing para reunirse con Xi Jinping, programada para mediados de junio. China tiene un interés directo en la resolución del conflicto, dado que depende de las importaciones de petróleo y otros productos que transitan por el Estrecho de Hormuz. El canciller iraní también ha mantenido contactos con las autoridades chinas en busca de una mediación.
La situación en el Estrecho de Hormuz continúa siendo crítica. Irán mantiene el bloqueo efectivo del paso marítimo, permitiendo el tránsito solo con su autorización expresa. Además, se ha registrado el bombardeo de un buque petrolero vinculado a Emiratos Árabes Unidos en la zona, lo que eleva aún más las tensiones. Los analistas advierten que cualquier nueva acción militar podría desencadenar una escalada impredecible en una región ya profundamente desestabilizada por el conflicto que comenzó el 28 de febrero de 2026.
