Manuel Adorni renunció el sábado a su cargo de jefe de Gabinete del Gobierno del presidente argentino Javier Milei, en medio de fuertes presiones. La salida de uno de los rostros más visibles de la administración deja un vacío en una de las posiciones de mayor responsabilidad dentro del Ejecutivo.
La dimisión llega apenas una semana después de que Adorni fuera reemplazado en su otro rol dentro del Gobierno, el de vocero presidencial. De este modo, en cuestión de días, el funcionario ha quedado fuera de las dos funciones de primer nivel que ocupaba en la estructura del poder, en un desenlace que se venía anticipando.
El detonante de su caída se remonta a hace dos semanas, cuando Adorni admitió que había ocultado medio millón de dólares en sus declaraciones juradas. El reconocimiento de ese patrimonio no declarado encendió las alarmas y colocó al entonces vocero en el centro de una tormenta política que finalmente no logró sortear.
A raíz de ese episodio, Adorni quedó bajo investigación de la justicia por un presunto delito de enriquecimiento ilícito. La presión sobre su figura fue en aumento hasta el punto de que, según se ha señalado, estaba a un paso de ser destituido por el Congreso, lo que terminó precipitando su decisión de dar un paso al costado.
En su defensa, el funcionario sostiene que el medio millón de dólares correspondía a bitcoins que tenía guardados en un pendrive y que ascendían a ese valor. Con esa explicación, Adorni ha intentado justificar el origen del dinero que no figuraba en sus declaraciones patrimoniales y desactivar las acusaciones en su contra.
Lejos de admitir un error, Adorni ha denunciado haber sido blanco de lo que describe como interminables ataques mediáticos dirigidos contra él. El propio funcionario comunicó su renuncia a través de un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, donde dejó constancia de su versión de los hechos.
Adorni había acompañado a Javier Milei desde que el mandatario llegó al Gobierno a fines de 2023, convirtiéndose en una de las voces más reconocibles del oficialismo. Su renuncia cierra así un capítulo para una de las figuras que más visibilidad había alcanzado dentro del Gobierno desde su arranque.
