La ministra de Salud, May Chomali, afirmó que el aumento del gasto en salud no se ha reflejado en una mayor productividad del sistema público. La declaración, formulada en una entrevista con el diario El Mercurio, abrió un nuevo frente de discusión sobre la forma en que se administran los recursos destinados a la red pública en el país.
En sus declaraciones, la autoridad sostuvo que existen espacios para mejorar la gestión de los recursos disponibles. Su planteamiento apunta a que el problema no pasa únicamente por la cantidad de dinero asignado, sino también por la manera en que ese presupuesto se utiliza dentro del sistema sanitario.
La ministra identificó varios factores concretos que, a su juicio, inciden en la baja productividad. Entre ellos mencionó la utilización de los pabellones quirúrgicos, las licencias médicas prolongadas y las prestaciones compradas fuera de la red pública, elementos que considera claves al momento de evaluar el rendimiento del sistema.
Chomali recordó además que el sistema registró un importante sobregasto durante el último año. Ese antecedente refuerza, según su mirada, la necesidad de revisar la eficiencia en el uso de los recursos antes de centrar el debate exclusivamente en aumentar el financiamiento.
Las declaraciones de la secretaria de Estado generaron reacciones en el mundo político, donde persisten diferencias respecto del nivel de financiamiento que requiere la red pública. El tema se mantiene como un punto sensible en la discusión sobre el futuro del sistema de salud.
El presidente de la Comisión de Salud del Senado, el senador Juan Luis Castro, compartió parte del diagnóstico, pero advirtió que los problemas del sistema tampoco se resolverán disminuyendo el financiamiento destinado al sector. Sus palabras reabren el debate sobre cómo mejorar la gestión de los recursos y fortalecer la atención de los pacientes.
