Los trabajadores de dos empresas industriales de Cataluña han llevado su protesta hasta el Parlament. Se trata de las plantillas de Guala Closures, que fabrica tapones, y de Quality Espresso, dedicada a la fabricación de cafeteras, ambas inmersas en sendos expedientes de regulación de empleo.
Los representantes sindicales de las dos compañías comparecieron ante diputados del PSC, Junts, Esquerra, el PP, los Comuns y la CUP. Ante ellos expusieron su versión sobre los EROs y reclamaron atención política para una situación que consideran grave para el tejido industrial catalán.
En su intervención, los trabajadores sostuvieron que detrás de los dos expedientes hay motivaciones que creen más financieras que de producción. A su juicio, los ajustes no responden a una caída real de la actividad, sino a decisiones tomadas desde la lógica de un fondo.
Uno de los portavoces lo resumió con dureza. Este ERO, afirmó, no es producto de una crisis productiva real, sino una decisión estratégica tomada desde la lógica financiera del fondo, que busca optimizar márgenes cargando el coste sobre los trabajadores de Guala Closures Ibérica en Olèrdola.
Los representantes fueron más allá y denunciaron lo que describieron como una deslocalización industrial en toda regla. Según su relato, lo que se está viviendo no es un simple recorte, sino el desmantelamiento de una actividad que se traslada fuera de Cataluña.
El foco de las críticas apunta a la dirección del Grupo Evoca, que, según los trabajadores, ha decidido trasladar toda la producción a Italia. Esa decisión, advierten, pone en riesgo decenas de puestos de trabajo en Cataluña.
Los sindicatos subrayaron además el peso histórico de lo que está en juego. Denunciaron que con este movimiento se desmantela un proyecto industrial que durante más de 70 años ha formado parte del tejido económico y social de la zona.
