La plantilla de Airbus afronta este martes su tercera jornada de huelga en la planta que la compañía tiene en Albacete. Se trata de una movilización que no es nueva, ya que arrancó a principios de julio en Getafe y que desde entonces se ha ido extendiendo, sumando cada vez a más trabajadores en un conflicto laboral que se ha convertido en uno de los focos de tensión del sector aeronáutico en España.
Según los datos que maneja la representación sindical, el seguimiento del paro es notable. En la planta de Albacete secundan la huelga unos 200 trabajadores, una cifra que se eleva hasta los 6.000 si se tiene en cuenta el conjunto de España. Desde los sindicatos subrayan que el impacto está siendo importante, precisamente por la elevada afluencia de trabajadores que están apoyando la protesta en las distintas plantas afectadas.
En el centro del conflicto están las condiciones laborales. La representación sindical ha entregado a la empresa un documento con sus demandas, que pasan fundamentalmente por una revisión salarial y por una serie de mejoras sociales. Los trabajadores cifran en torno a un 9% la pérdida de poder adquisitivo que han acumulado en los últimos años, y denuncian además recortes y pérdidas en aspectos como el teletrabajo o las becas destinadas tanto a los propios empleados como a sus hijos, cuestiones que ahora reclaman recuperar.
El origen de la protesta está en la propia plantilla. Se trata de una huelga de marcado carácter asambleario, a la que los sindicatos han dado cobertura legal, y que está repercutiendo de forma directa en la actividad de la factoría. Esa naturaleza, nacida desde abajo, explica el peso que tienen las asambleas de trabajadores a la hora de decidir los siguientes pasos del conflicto y de valorar las ofertas que llegan desde la dirección.
Pese a que el conflicto está enquistado desde hace meses, desde Comisiones Obreras se muestran confiados en que ahora sí sea factible alcanzar un acuerdo. El sindicato defiende que Airbus, como referente del sector aeronáutico, debe hacer que la imagen puntera que proyecta vaya acompañada de un trato adecuado a sus trabajadores. En el caso concreto de Albacete, recuerdan que es probablemente la empresa más importante de la provincia, por lo que consideran que mejorar sus condiciones podría servir de ejemplo para el resto de sectores de la zona y de Castilla-La Mancha.
El conflicto se encuentra ahora en una fase clave. Airbus se ha reunido con los sindicatos en una comisión negociadora para tratar de poner fin a una huelga a la que se han ido sumando cada vez más trabajadores. Será mañana cuando la asamblea valore el resultado de ese encuentro y decida cómo continúa la movilización, en función de si las propuestas de la empresa se acercan o no a las demandas planteadas por la plantilla.
