La organización Oxfam Intermón ha presentado un informe que retrata a las cien mayores empresas europeas, y el resultado no las deja en buen lugar. El documento pone el foco en cómo reparten sus beneficios y en la distancia que existe entre quienes las dirigen y quienes trabajan en ellas. Las conclusiones dibujan un panorama de desigualdad persistente en el corazón del tejido empresarial europeo.
Uno de los datos centrales se refiere al destino de las ganancias. Según el informe, estas compañías reparten el 70% de sus beneficios entre los accionistas. Esa proporción, advierte la organización, deja en un segundo plano otros posibles usos de ese dinero dentro de las propias empresas y de su plantilla.
La brecha entre directivos y trabajadores es otro de los focos del estudio. De media, los directivos de estas grandes empresas ganan 78 veces más que sus empleados. La cifra refleja una diferencia salarial que, lejos de reducirse, se mantiene como una de las señas de identidad de las mayores corporaciones del continente.
En algunos casos concretos, esa distancia se dispara muy por encima de la media. El informe sitúa a Carrefour en lo más alto de su listado, con una diferencia que llega a superar las 300 veces entre lo que perciben sus directivos y lo que cobran sus empleados. El ejemplo ilustra hasta qué punto pueden ampliarse esas brechas.
Más allá de los salarios, el informe señala otras carencias en el comportamiento de estas empresas. Denuncia una nula transparencia en su relación con el poder político, un aspecto que la organización considera clave para entender su influencia. La falta de información dificulta, a su juicio, conocer el alcance real de esos vínculos.
El estudio también detecta retrocesos en ámbitos que en los últimos años habían ganado protagonismo. La organización advierte de pasos atrás en materia de igualdad y de sostenibilidad por parte de estas grandes corporaciones. Para Oxfam Intermón, esos retrocesos contradicen los compromisos que muchas de ellas dicen asumir públicamente.
El informe ha sido elaborado bajo la responsabilidad de Miguel Alba, encargado del área de desigualdad y sector privado de Oxfam Intermón. Con estos datos, la organización busca abrir el debate sobre el reparto de la riqueza que generan las grandes empresas y sobre la necesidad de una mayor transparencia. Las cifras, subraya, muestran que la brecha entre la cúpula y la base sigue siendo profunda.
