Portugal vive este miercoles su segunda huelga general en seis meses, convocada por la Confederacion General de Trabajadores contra la propuesta de reforma laboral del gobierno conservador de Luis Montenegro.
A primera hora de la manana se veian aglomeraciones en los andenes y paradas de autobus. Ninos con sus padres acudian a colegios que encontraron cerrados por la jornada de protesta.
Una manifestacion se dirige hasta el Palacio de Desaumento, sede del Parlamento portugues. El ejecutivo pretende modificar hasta 100 capitulos de la actual ley de trabajo en una reforma de gran alcance.
Entre los cambios mas polemicos, la reforma permitiria que ya no sea obligatorio readmitir a un trabajador despues de un despido improcedente. Tambien se podria subcontratar inmediatamente despues de un despido colectivo.
La propuesta ha estado mas de diez meses en negociacion con los agentes sociales y los sindicatos, sin que se haya alcanzado un acuerdo. La falta de consenso llevo a la convocatoria de esta segunda huelga general.
Los sindicatos denuncian que la reforma supone un retroceso en los derechos laborales conquistados durante decadas. Los trabajadores temen la precarizacion del empleo y la perdida de protecciones ante despidos injustificados.
La huelga general en Portugal se produce en un contexto europeo marcado por debates similares sobre reformas laborales y derechos de los trabajadores. Espana aprobo recientemente su propia reforma laboral en sentido contrario, reforzando los derechos de los trabajadores.
