Un incendio forestal ha obligado a confinar a los vecinos de dos municipios de la provincia de Ciudad Real, en Castilla-La Mancha. Se trata de las localidades de Hinojosas de Calatrava y de Cabezas Rubias del Puerto, cuyos habitantes deben permanecer en sus casas por la cercanía del fuego y del humo. El incendio, que a esta hora continúa activo, se encuentra ya en el nivel 2 de peligrosidad, el que se declara cuando las llamas amenazan a personas o a bienes no forestales.
El fuego fue detectado en torno al mediodía, entre las doce y la una, y según las primeras informaciones habría sido declarado sobre las 13:08 por un vigilante fijo. Desde entonces las llamas han seguido avanzando en una jornada especialmente delicada, marcada por el elevado riesgo de incendios forestales y por varios avisos rojos por altas temperaturas en buena parte del país, que complican las labores de extinción.
En las tareas de extinción trabajan 14 medios aéreos, 28 medios terrestres y más de un centenar de efectivos, que tratan de frenar el avance de un incendio que ya ha calcinado alrededor de 600 hectáreas. Desde el punto en el que se encuentran desplegados los equipos son visibles varias columnas de humo, una señal de que el fuego sigue sin estar controlado y de que el operativo continúa centrado en contener su expansión.
Ambos municipios, Hinojosas de Calatrava y Cabezas Rubias del Puerto, permanecen confinados por la cercanía del humo. Entre las dos localidades suman alrededor de 1.000 habitantes, que se han visto directamente afectados por la evolución del incendio y por las medidas de seguridad adoptadas para protegerlos de las llamas y del aire cargado de humo que ha llegado hasta los cascos urbanos.
Esta misma tarde, los vecinos de la zona han recibido en sus teléfonos móviles un mensaje de la aplicación Es-Alert, de protección civil. En él se pide a la población que permanezca en el interior de sus viviendas, una recomendación habitual cuando el humo y el fuego se aproximan a los núcleos habitados y conviene evitar tanto la exposición directa como los desplazamientos innecesarios por la zona afectada.
Además del confinamiento, permanece cortada la carretera que une ambas poblaciones, lo que dificulta los desplazamientos en la zona mientras se combaten las llamas. El corte de la vía se enmarca en las medidas de precaución adoptadas para mantener alejada a la población de las áreas por las que avanza el incendio y para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia sobre el terreno.
El incendio de Ciudad Real se suma a una jornada complicada en distintos puntos de España, con varios avisos rojos activos y un elevado riesgo de propagación de incendios forestales que se extiende a buena parte de las provincias de Castilla-La Mancha. Los equipos de emergencia siguen trabajando para contener el fuego y evitar que se acerque todavía más a las dos localidades que permanecen confinadas.
