El incendio forestal de Cervià de les Garrigues, en la provincia de Lleida, ha quedado estabilizado. Los Bomberos han logrado estabilizarlo después de varias horas de trabajo. El fuego, declarado a primera hora de la tarde, había mantenido en alerta a la zona. La situación ha mejorado tras un operativo intenso.
Según los Bomberos, el incendio había comenzado a arder hacia las tres de la tarde. Ha estado activo durante poco más de cuatro horas y media. En ese tiempo ha afectado una zona de vegetación forestal. El balance provisional es de unas 33 hectáreas quemadas.
Aunque está estabilizado, el fuego todavía no se da por completamente apagado. Los Bomberos siguen trabajando sobre el terreno para controlarlo del todo. En las tareas participan aún alrededor de 37 dotaciones. De ellas, ocho son medios aéreos.
Durante la tarde se han visto helicópteros y aviones descargando agua sobre la zona, junto al centro de mando. El viento del sur había complicado las tareas de extinción. Aun así, los equipos han conseguido frenar el avance de las llamas. La intervención aérea ha ido reduciéndose a medida que el fuego se estabilizaba.
El incendio ha obligado a evacuar a ocho vecinos de la zona, un área con masías y granjas diseminadas. Protección Civil había pedido el confinamiento de la población mediante una alerta a los móviles. Además, se han tenido que cortar algunas carreteras de acceso. Las medidas buscaban garantizar la seguridad de los residentes.
El fuego se ha declarado en una jornada de riesgo elevado de incendio en varias comarcas de Lleida. La estabilización llega en un fin de semana especialmente complicado en cuanto a incendios en la zona. Los servicios de emergencia siguen vigilando la evolución. El objetivo ahora es poder dar el incendio por controlado.
