El incendio forestal declarado en la Sierra Norte de Guadalajara, en la zona de La Mierla, sigue siendo uno de los episodios más serios de esta ola de calor. El fuego supera ya las 26.000 hectáreas y suma un perímetro de unos 100 kilómetros, en lo que el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha descrito como el incendio más complejo al que se ha enfrentado la comunidad. El frente continúa descontrolado por el comportamiento del viento y, durante la noche, la cabeza del incendio llegó a separarse en dos, lo que obligó a evacuar nuevos municipios.
Al caer la noche, el balance de afectados ha vuelto a crecer: son 34 las localidades desalojadas y otras 14 las que permanecen confinadas, con alrededor de 1.200 personas afectadas por la emergencia. La mayoría de los vecinos cuenta con una alternativa habitacional, aunque muchos se alojan en el polígono habilitado en Humanes para acoger a los desalojados, avisados en varios casos mediante mensajes de ES-Alert.
El fuerte viento, con rachas de unos 50 kilómetros por hora, está complicando las labores de extinción y dirige la cabeza del incendio hacia el norte, en dirección a la zona de Atienza. Según informan los servicios de emergencia, se trabaja con la posibilidad de que las llamas lleguen a cruzar a Castilla y León, por lo que las unidades ya están coordinando actuaciones conjuntas de cara a esa hipótesis.
A pesar de la gravedad, la jornada ha dejado también un matiz algo menos negativo. Por primera vez, los equipos han podido trabajar no solo de manera defensiva, sino atacando el fuego en los flancos y en zonas cercanas a las poblaciones. El incendio ha avanzado durante el día, pero menos que en jornadas anteriores, aunque continúa fuera de la capacidad de extinción, con un comportamiento extremo e impredecible.
El viceconsejero de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha, José Almodóvar, había explicado que el fuego llega a avanzar a unos 60 metros por minuto, cuando se considera que un incendio queda fuera de la capacidad de extinción por encima de los 10 metros por minuto. La prioridad del operativo sigue siendo proteger los núcleos habitados y evitar que las llamas lleguen a las viviendas, un objetivo que hasta ahora ha permitido limitar los daños en las zonas urbanas pese a la magnitud del fuego, cuyo coste se ha cifrado de forma preliminar en unos 50 millones de euros.
El origen del incendio se sitúa el jueves por la tarde en una zona agraria y, según los primeros datos, habría estado relacionado con las labores de cosechado. En el marco de la investigación sobre el inicio del fuego, las autoridades investigan al alcalde de Vox de la localidad de Robledillo de Mohernando en relación con su origen.
El incendio de La Mierla no es el único activo en la zona. Muy cerca, el incendio forestal de Brieva, en Segovia, ha sido elevado al nivel 2, mientras que en Aragón el fuego de Ores, en Zaragoza, ofrece un ligero respiro y ya se encuentra estabilizado, con trabajos para el regreso seguro de los vecinos desalojados. La evolución en Guadalajara marcará las próximas horas, mientras los servicios de emergencia se preparan para una larga noche de lucha contra el fuego y contra el viento, y ante la llegada de una nueva ola de calor.
