España afronta estos días varios incendios forestales activos de forma simultánea, en una jornada marcada por una intensa ola de calor. Los fuegos han obligado a movilizar a numerosos medios de extinción y han provocado la evacuación de vecinos en distintos puntos del país, entre ellos la Comunidad de Madrid, la provincia de Ávila y la de León. Las altas temperaturas complican las tareas de los equipos de emergencia, ya que no ayudan a sofocar las llamas.
Uno de los focos se ha registrado en Almorox, donde el fuego, que afecta a un pinar de una urbanización, ha avanzado con rapidez hacia el suroeste de la Comunidad de Madrid. Decenas de vecinos tuvieron que ser evacuados durante la emergencia. Tras una noche intensa de trabajo por parte de los efectivos desplegados, la mayoría de los evacuados ya ha podido regresar a sus hogares, salvo veinticinco vecinos de la urbanización del pinar, que permanecen realojados en el colegio de la localidad.
En la provincia de Ávila, la preocupación se concentra en el incendio declarado en Burgohondo. Según la información facilitada, allí han ardido ya más de trescientas hectáreas de terreno. La virulencia del fuego ha llevado también a evacuar de sus casas a un centenar de vecinos de la zona, que se han visto obligados a abandonar sus viviendas mientras los equipos tratan de frenar el avance de las llamas.
La situación más delicada se vive en la provincia de León, donde la gravedad de otro incendio ha forzado la evacuación preventiva de dos pueblos del municipio de Castropodame. Su alcaldesa, Josefa Álvarez, ha cifrado en torno a doscientas las personas que han tenido que salir de sus casas. La mayoría se ha refugiado en domicilios de amigos y familiares, aunque en la localidad de Matachana se ha habilitado un centro de evacuación, gestionado por la Cruz Roja, al que acudieron los vecinos en primer lugar durante la pasada noche.
La regidora ha explicado que uno de los pueblos ya se encuentra bastante perimetrado y el incendio, en ese punto, bastante controlado. Los servicios de emergencia trabajan ahora para lograr lo mismo en San Pedro Castañero e intentan evitar que el fuego se propague hacia otros núcleos vecinos que se encuentran muy próximos en el monte. En las labores participan numerosos medios de extinción y también la Unidad Militar de Emergencias, que trabaja sin descanso desde hace horas.
Los incendios coinciden con una ola de calor, la tercera de este verano en la región de Murcia, donde se ha decretado la alerta roja por temperaturas que podrían llegar hasta los cuarenta y cuatro grados en algunos municipios. Además de la capital murciana, se esperan valores extremos en localidades como Lorca y Águilas. La situación es especialmente dura porque los termómetros no han bajado de los veinticinco grados durante la madrugada, lo que impide cualquier respiro nocturno.
Ante este escenario, las administraciones han reforzado la coordinación y la comunidad autónoma ha activado todos los protocolos previstos, incluida la fase de preemergencia del Plan Territorial de Protección Civil, para agilizar una respuesta rápida ante posibles situaciones de emergencia. Como medida de alivio para la población, se han abierto refugios climáticos donde la temperatura baja de forma considerable y que permanecerán disponibles hasta las nueve de la noche para todo aquel que necesite protegerse del calor.
