El número de personas confinadas a causa de los incendios que afectan a Cataluña ha seguido subiendo a lo largo de la jornada hasta superar las 16.000, en un día especialmente complicado por la intensa ola de calor que atraviesa buena parte de España. Según lo retransmitido por RTVE, solo en la última actualización se contabilizaban más de 16.000 vecinos confinados en tres nuevos incendios, y la comunidad vuelve a concentrar la mayor parte de los fuegos declarados en el país, con varios frentes activos de forma simultánea que mantienen en alerta a los servicios de emergencia.
Entre los focos que más preocupan a esta hora figura el de Gavà, en la provincia de Barcelona. Se trata de un incendio declarado hace apenas unas horas cuya voracidad ha obligado a confinar a más de 6.000 vecinos. Aunque la superficie afectada era todavía reducida, en torno a las siete hectáreas, la rapidez con la que avanzaba el fuego llevó a las autoridades a adoptar medidas preventivas para proteger a la población de las zonas cercanas. Según lo retransmitido por RTVE, los primeros indicios sobre el origen de este fuego apuntan al uso de material pirotécnico, si bien se trata de una hipótesis preliminar que deberá confirmarse.
A ese frente se suma el incendio de Sentmenat, también en Barcelona, considerado uno de los más graves de la jornada. Según lo retransmitido, las llamas han arrasado ya más de 180 hectáreas y mantienen confinadas a unas 300 personas. Los bomberos afrontaban las horas más críticas debido a las altas temperaturas y a la intensidad del viento, aunque confiaban en poder estabilizar este fuego con la llegada de la noche.
Los incendios no se limitan a esos dos puntos. Permanecen activos otros frentes, como el de Cabrianes, en la misma provincia de Barcelona, y los de Aiguamúrcia y Pla de Manlleu, en Tarragona, este último considerado ahora uno de los que más preocupan por seguir activo. En conjunto, según los datos retransmitidos, ya son más de 150 los incendios declarados este verano en Cataluña, una cifra que refleja la magnitud de la situación.
El avance del fuego ha generado momentos de tensión entre los vecinos de las zonas afectadas. Algunos relataban cómo las llamas llegaron a cruzar carreteras y a rodear viviendas, mientras que en al menos un punto fue necesario desalojar un centro por precaución. La preocupación por la posible presencia de personas atrapadas se sumaba a la inquietud por el estado de las casas más próximas a los focos.
El contexto meteorológico agrava considerablemente la situación. La ola de calor que afecta a amplias zonas del país, con temperaturas muy elevadas y un viento que aviva las llamas, complica las labores de extinción y favorece que cualquier foco se propague con rapidez. Estas condiciones extremas obligan a los equipos de emergencia a trabajar con especial cautela y a priorizar la seguridad de la población.
Por el momento, la información disponible procede de lo retransmitido por RTVE, mientras los bomberos y los servicios de emergencia continúan desplegados en los distintos frentes. La cifra de confinados y la superficie calcinada podrían variar en las próximas horas, en función de la evolución de los incendios y del comportamiento del viento y las temperaturas durante la tarde y la noche.
