El mes de junio de 2026 ha terminado como el segundo junio más caluroso jamás registrado en España, solo por detrás del de 2025, según el balance ofrecido por los servicios meteorológicos. La anomalía térmica del mes ha superado los 3,4 grados respecto a los valores normales, en lo que los especialistas describen ya como la nueva normalidad climática del país.
Los datos del mes son contundentes. De los treinta días de junio, veintinueve registraron temperaturas por encima de lo normal, hubo un único día con valores dentro de la media y ningún día frío. Además, a lo largo del mes se contabilizaron alrededor de cuarenta récords de temperatura máxima y unos sesenta de mínima elevada, sin que se batiera ningún récord de frío.
El comportamiento de los meses anteriores apunta en la misma dirección. Enero fue normal aunque algo cálido, febrero resultó bastante caluroso, con una anomalía de 2,3 grados, y marzo se acercó a la media. Junio, con esa anomalía de más de 3,4 grados, destaca como uno de los más cálidos de la serie, en un año en el que prácticamente todos los días han acumulado temperaturas por encima de lo habitual.
En el ranking histórico, este junio se sitúa únicamente por detrás del de 2025, y queda por delante de ejercicios como 2017, 2003, 2005 o 2022, en los que la temperatura del mes también fue notablemente alta. La sucesión de meses cálidos refuerza, según los meteorólogos, la idea de una tendencia sostenida de calentamiento.
El arranque de julio no traerá alivio. Los modelos confirman día a día que, probablemente a finales de esta semana, España entrará en un nuevo episodio de ola de calor. Aún está por ver si se alcanzarán todos los umbrales que definen este fenómeno, pero los expertos avisan de que el calor extremo volverá a ser protagonista.
Para la jornada de hoy, los avisos por altas temperaturas se han ampliado e incluyen como novedad a Canarias. Hay aviso naranja en la isla de Gran Canaria, así como en Extremadura y Andalucía, zonas en las que se pueden superar los 40 grados. El calor será intenso en prácticamente toda España, con la excepción del Cantábrico, que actúa como refugio climático natural con valores más suaves.
Los meteorólogos insisten en que el cuadro general no es excepcional, sino cada vez más frecuente. La acumulación de récords de calor, la ausencia de récords de frío y la repetición de anomalías positivas mes tras mes son, en su opinión, una muestra clara de cómo el clima ha cambiado y de que estos episodios se están convirtiendo en la norma y no en la excepción.
