Un incendio de vegetación declarado en Peñíscola, en la provincia de Castellón, ha obligado a evacuar a 70 vecinos de la zona afectada. El fuego mantiene en alerta a la localidad, un enclave muy conocido del litoral valenciano, mientras los servicios de emergencia trabajan para frenar el avance de las llamas y garantizar la seguridad de las personas que se encontraban en el entorno.
Además de las evacuaciones, la situación ha obligado a rescatar a cuatro personas que se habían quedado en una posición comprometida a causa del fuego. La intervención para ponerlas a salvo se ha sumado a las tareas de extinción, en una jornada marcada por la rapidez con la que los equipos han tenido que actuar para evitar que el incendio atrapara a más vecinos.
Según la información disponible, el incendio comenzó en la zona del Corral del Petequillo, desde donde se propagó por la vegetación de los alrededores. El origen del fuego en ese punto ha marcado la dirección inicial de las llamas y ha condicionado el despliegue de los medios de extinción, que se han concentrado en proteger las zonas habitadas más próximas.
Para hacer frente al incendio se han movilizado más de 120 efectivos, entre medios terrestres y equipos de apoyo. El dispositivo ha permitido rodear el fuego y trabajar en varios frentes a la vez, con el objetivo de estabilizarlo cuanto antes y evitar que se descontrole en una jornada de fuerte riesgo por las altas temperaturas.
A pesar de que sigue activo, el incendio evoluciona de forma favorable, según han señalado los servicios de emergencia. Esa evolución ofrece un cierto margen de tranquilidad, aunque las autoridades mantienen la prudencia, ya que este tipo de fuegos puede reactivarse con facilidad si cambian las condiciones del viento o de la temperatura a lo largo del día.
En comparación con otros incendios que también preocupan estos días, el de Peñíscola tiene una envergadura menor. Aun así, el hecho de que haya obligado a desalojar a decenas de personas y a rescatar a otras cuatro pone de relieve el riesgo que suponen los incendios de vegetación en zonas turísticas y habitadas durante los meses de verano.
Las tareas de los equipos de emergencia continúan centradas en asegurar la estabilización del fuego y en acompañar a los vecinos afectados por la evacuación. Una vez controlado el incendio, será necesario valorar los daños en la zona y las causas que lo originaron, mientras la localidad permanece atenta a la evolución de un episodio que ha alterado la normalidad en pleno periodo estival.
