El incendio forestal declarado en el término de Ejulve, en la provincia de Teruel, se ha reactivado durante la madrugada y ha vuelto a situarse en el nivel operativo 2, después de que a mediados de esta semana se hubiera dado por estabilizado. La reactivación de las llamas ha obligado a poner de nuevo en marcha todo el dispositivo de extinción en una zona que parecía haber dejado atrás lo peor.
El repunte del fuego ha llevado al Gobierno de Aragón a volver a desplegar sobre el terreno a la Unidad Militar de Emergencias, que se había retirado tras darse por controlado el incendio. El fuerte viento y la densa columna de humo han complicado otra vez las tareas de extinción y han obligado a las autoridades a activar avisos de evacuación en varias localidades cercanas al foco.
A través del sistema de alertas a los teléfonos móviles, el Ejecutivo autonómico envió un aviso ES-Alert para ordenar la evacuación de las localidades de Cuevas del Cañar y Castellote ante el avance de las llamas empujadas por las rachas de viento. Las autoridades insistieron en la necesidad de abandonar los domicilios y de seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia.
Con la reactivación del incendio, decenas de personas han tenido que dejar sus casas y han sido trasladadas al pabellón de Alcorisa, habilitado como punto de acogida. Entre los evacuados figuran vecinos de Cuevas del Cañar, Ladruñán y Dos Torres de Mercader, así como de los barrios de El Higueral y La Algecira, pequeños núcleos del entorno afectados por la proximidad del fuego.
En el propio Ejulve, y ante el nuevo avance de las llamas, los agricultores de la zona han vuelto a sacar sus tractores para abrir cortafuegos y tratar de frenar la progresión del incendio, en una imagen que ya se había repetido durante los días más críticos. La colaboración vecinal se suma al trabajo de los medios de extinción desplegados en la comarca.
La emergencia ha obligado además a cortar de nuevo la carretera que une las localidades de Ejulve y Villarluengo, una de las vías de comunicación de la zona, para garantizar la seguridad y facilitar el trabajo de los equipos. El incendio, declarado días atrás, había llegado a considerarse estabilizado antes de este repunte, lo que había permitido incluso la retirada de parte de los efectivos.
El fuego de Ejulve se enmarca en la oleada de incendios forestales que afecta a distintos puntos de España en plena ola de calor, con temperaturas elevadas, baja humedad y viento que mantienen el riesgo de incendios en niveles extremos en amplias zonas del país. Las autoridades aragonesas mantienen la vigilancia sobre la evolución del foco a lo largo de la noche, pendientes de que un cambio en las condiciones meteorológicas permita volver a controlarlo.
