El primer encierro de las fiestas de San Fermín se ha celebrado esta mañana en Pamplona con la carrera de los toros de la ganadería de Fuente Ymbro. Según lo retransmitido por RTVE, la jornada del 7 de julio mantiene esa magia especial que rodea al primer encierro de las fiestas, con los corredores concentrados en el recorrido desde primera hora y un ambiente festivo que llena las calles del casco viejo pamplonés.
El balance de la carrera lo marca el parte provisional de heridos de la Cruz Roja, facilitado a las ocho y doce de la mañana. Según ese primer recuento, se registraron cuatro solicitudes de asistencia a lo largo del recorrido, todas ellas por contusiones y ninguna por asta de toro. Con esos datos, y siempre con la cautela con la que se ofrecen los partes provisionales, los responsables lo calificaron como un encierro bastante limpio.
El detalle de las asistencias sitúa una de ellas en la zona de Santo Domingo, una contusión craneal, y otras dos en distintos puntos del recorrido, entre ellos el tramo de Telefónica, por contusiones sin deformidad en la pierna. Estos tres heridos fueron trasladados al Hospital Universitario de Navarra. La cuarta solicitud se produjo ya dentro de la Plaza de Toros, una contusión con deformidad que se atendió directamente en el propio recinto.
Sobre el desarrollo de la carrera, los seis toros de Fuente Ymbro corrieron muy agrupados durante buena parte del recorrido, tirando hacia adelante junto a los cabestros. En la parte alta de la cuesta de Santo Domingo, sin embargo, uno de los toros lanzó un derrote hacia la derecha del recorrido y volteó a un corredor, un lance que apunta a estar relacionado con el traslado registrado en esa zona.
Ya en la calle Estafeta, nada más doblar la curva de Mercaderes, otro de los astados embistió a un corredor que se encontraba pegado a la pared y, acto seguido, llegó a romper la camiseta de otro de los mozos. Fueron los momentos de mayor tensión de una carrera que, pese a esos sustos, se resolvió sin heridos por asta, la incidencia más grave que puede producirse en un encierro.
La jornada se ha vivido bajo el aviso de alerta naranja por altas temperaturas que afecta a la zona, un factor que ya había obligado a las autoridades a adoptar medidas los días previos, como acortar la duración de algunos actos para que no coincidieran con las horas de más calor. Los servicios sanitarios permanecieron desplegados a lo largo de todo el recorrido para atender cualquier incidencia.
Este primer encierro abre la serie de ocho carreras que se celebran cada mañana en Pamplona hasta el próximo 14 de julio, y que constituyen el plato fuerte diario de unas fiestas que arrancaron con el chupinazo. La cita, seguida con enorme atención dentro y fuera de España, vuelve a situar a la capital navarra en el centro de la actualidad festiva durante los sanfermines.
