El Papa León XIV ha visitado el centro Cedia de Cáritas en Madrid, un punto de atención para personas en situación de vulnerabilidad. Según RTVE, a su llegada fue recibido por autoridades, entre ellas el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y la titular del área de Consumo y Asuntos Sociales. A las puertas del centro, decenas de personas se agolpaban para verle y no dejaban de gritar y saludar, una emoción a la que el propio pontífice respondía sin dejar de devolver el saludo.
Ya en el interior, el Papa comenzó a recorrer las instalaciones acompañado por los responsables del centro y por varios de sus usuarios. La visita arrancó por los dormitorios, las habitaciones donde se aloja gente que no tiene hogar y que acude allí porque no dispone de otro recurso en ese momento de su vida. El pontífice fue pasando estancia por estancia para conocer de cerca el funcionamiento del centro.
Uno de los momentos más comentados fue su encuentro con Ronald, un usuario que fue atendido en el centro hace años y que ahora es él quien ayuda a otras personas en situación de vulnerabilidad. En su conversación con el Papa, Ronald explicó que está vinculado a un programa de Cáritas de integración social y de pisos, en el que recibe apoyo en la parte social, legal y laboral, y agradeció al Santo Padre su visita.
Los reporteros destacaron que el pontífice se fue encontrando en las distintas dependencias con personas que incluso habían sido atendidas durante la última semana, es decir, recién llegadas al centro. Subrayaron lo que puede suponer para esas personas la cercanía del Papa, así como el hecho de que se trate de un pontífice que habla español, algo que facilita el contacto directo con los usuarios.
El recorrido se hacía habitación por habitación, de modo que el Papa pudiera conocer tanto las estancias como el día a día del centro. Tras visitar los dormitorios, estaba previsto que bajara al comedor y que saludara también al equipo y a algunos de los voluntarios que trabajan en estas instalaciones de Cáritas.
El director del centro, José Gómez de Escaronilla, explicó la filosofía del proyecto durante la visita. Según relató, el trabajo parte de devolver la dignidad a las personas, atender lo más básico y, a partir de ahí, ofrecer un acompañamiento social y psicológico para que puedan reincorporarse a la vida, que es la idea que guía al centro.
En el Cedia trabajan en total alrededor de 70 personas, incluidas las que se ocupan de las cocinas, donde se preparan las comidas y atenciones para los usuarios. Habitación por habitación, el Papa fue conociendo el funcionamiento del centro hasta entrar finalmente en el comedor, en una visita que se convirtió en una de las citas de su agenda de esta tarde en Madrid.
