La inauguración de la Torre de Jesús de la Sagrada Família, uno de los momentos centrales de la visita del papa León XIV a Cataluña, dejó también una polémica. Un grupo numeroso de cantantes acabó siendo expulsado de la basílica antes de poder completar su participación en los actos.
Se trataba de unos 600 cantantes procedentes de varias corales. Habían tomado parte en la misa celebrada en el templo y, además, debían formar parte del espectáculo que estaba previsto en el exterior con motivo de la inauguración de la torre.
Sin embargo, esa participación quedó truncada cuando los cantaires fueron sacados de la Sagrada Família. La decisión se tomó en pleno desarrollo de una jornada marcada por una fuerte presencia de seguridad alrededor del templo.
Según la información facilitada, el motivo fue que algunos de los participantes se habrían organizado para cantar Els Segadors y mostrar esteladas durante el acto. Esa intención fue la que desencadenó la actuación contra el grupo de cantantes.
La Policía Nacional, responsable de la seguridad en el interior del templo, fue la que decidió hacerlos salir. La medida afectó al conjunto de los cantantes implicados en la actuación prevista para ese momento.
La expulsión provocó la indignación de los cantaires, que vieron cómo se quedaban fuera del acto en el que estaba previsto que intervinieran. El episodio añadió tensión a una celebración seguida por miles de personas.
Desde la Sagrada Família justificaron lo ocurrido señalando que cantar Els Segadors no formaba parte del programa oficial. Añadieron, además, que en las celebraciones religiosas no se permiten banderas, en referencia a las esteladas que se pretendían exhibir.
