Madrid ha vibrado al ritmo latino de Bad Bunny en un triunfal concierto que reunió a más de 50.000 personas en el Estadio Metropolitano. El artista puertorriqueño regresó a España después de seis años de ausencia para inaugurar una ambiciosa residencia musical de diez conciertos en la capital.
Los fans disfrutaron de tres horas de espectáculo ininterrumpido en una noche que contó con un invitado muy especial sobre el escenario. Sombreros y señas de identidad caribeñas bañaron el estadio, convirtiendo el recinto en una auténtica celebración de la cultura latina.
Para muchos de los asistentes, la espera había merecido la pena. Los seguidores del artista llevaban años esperando su regreso a los escenarios españoles y no ocultaron su emoción al verlo actuar en directo. Bad Bunny representa no solo a Latinoamérica sino a todo el mundo, aseguraban varios fans a la salida del concierto.
La residencia en Madrid marca lo que algunos han calificado como el kilómetro cero de una nueva era en la producción musical en masa. Con diez conciertos programados en el Estadio Metropolitano, el artista convertirá la capital española en su base de operaciones durante las próximas semanas.
El maratón de actuaciones supone un importante impulso económico para Madrid, que espera recibir a cientos de miles de fans nacionales e internacionales a lo largo de la residencia. Los hoteles y establecimientos del entorno del estadio ya registran una ocupación cercana al cien por cien para las noches de concierto.
