El sistema español de donación y trasplante de órganos, referente internacional, afronta una señal que preocupa a las autoridades sanitarias: el aumento del porcentaje de familias que se niegan a donar los órganos de un ser querido fallecido. El objetivo declarado es revertir esa tendencia.
El año pasado se efectuaron en España más de 6.000 trasplantes de órganos, dos tercios de ellos renales. Pese a esas cifras, la lista de espera actual supera los 5.000 pacientes, personas cuya vida depende directamente de recibir un órgano trasplantado.
A pesar de que el país encabeza a las naciones en donación de órganos, los expertos han detectado en los últimos tiempos un incremento de las negativas de las familias a donar. Es una cuestión que, reconocen, preocupa de manera especial dentro del sistema sanitario.
Se trata de esas familias que, en el peor momento de sus vidas, son capaces de pensar en la gente que está en lista de espera. El aumento de las negativas apunta, según las autoridades, a un cambio generacional que se quiere corregir.
Para lograrlo se han puesto en marcha campañas de sensibilización dirigidas sobre todo a los jóvenes. La idea es llegar a los institutos y trabajar desde abajo hacia arriba, de modo que cuando las familias de esos potenciales donantes tengan que decidir, ya sepan de qué se está hablando.
En paralelo, la medicina española sigue marcando hitos. El Hospital 12 de Octubre de Madrid ha realizado el primer trasplante de intestino y páncreas en bloque en España, una intervención que ha dado una nueva vida a un paciente, Juan Jesús.
