Centenares de personas han salido a la calle este domingo en Salamanca para defender la sanidad pública, en una nueva movilización de la conocida como marea blanca. La protesta se suma a una larga serie de concentraciones con las que vecinos y colectivos vienen reclamando mejoras en el sistema sanitario, en una jornada en la que la reivindicación volvió a ocupar el espacio público de la ciudad.
La manifestación ha sido convocada por asociaciones de vecinos y por la Plataforma por la Sanidad Pública de Salamanca, que un fin de semana más han llamado a la ciudadanía a vestirse de blanco para visibilizar su protesta. Bajo el lema por la defensa de la sanidad pública, los manifestantes han trasladado su exigencia de cambios profundos en la atención sanitaria de la provincia.
Entre sus principales demandas figuran la reducción de las listas de espera y la mejora de la calidad del servicio. Los convocantes ponen el foco en una situación que consideran crítica y que, a su juicio, se ha ido deteriorando hasta afectar de forma directa a la atención que reciben los pacientes en los centros sanitarios.
Uno de los datos que más subrayan los manifestantes es el de las listas de espera. Denuncian que en la provincia hay más de 30.000 pacientes pendientes de ser atendidos, una cifra que, sostienen, refleja la presión que soporta el sistema y la dificultad creciente para acceder a una atención sanitaria en un plazo razonable.
A ese problema se suman las demoras en la atención primaria. Según denuncian, para acudir a una consulta en el centro de salud se tardan más de 48 horas, una situación que afecta tanto a la propia ciudad de Salamanca como a los pueblos de la provincia, donde la accesibilidad a los servicios médicos resulta especialmente sensible.
Los manifestantes alertan, además, de que cada vez se derivan más pacientes a la sanidad privada, algo que interpretan como un síntoma del debilitamiento de la red pública. Con esta nueva concentración, la marea blanca insiste en que mantendrá la presión en la calle hasta que se adopten medidas que garanticen y mejoren una sanidad pública que consideran esencial.
