La actriz Carmen Machi ha recibido el Premio Nacional de Cinematografía, uno de los reconocimientos de mayor prestigio del audiovisual español. En su fallo, el jurado la ha definido como una de las actrices de comedia más importantes del cine español, una intérprete que destaca en todos los géneros y que ha sabido conectar de manera masiva con el público a lo largo de su carrera. El galardón llega como reconocimiento a una trayectoria amplia y reconocible para varias generaciones de espectadores.
Sus inicios, sin embargo, estuvieron lejos de los focos del cine. Carmen Machi empezó en la cabalgata del Parque de Atracciones de Madrid, entre tómbolas, el tren de la bruja y las montañas rusas, un entorno popular y festivo más que de alfombras rojas. Quienes la conocieron entonces aseguran que ya en aquellas actuaciones se adivinaba el talento y la chispa que más tarde la convertirían en una de las caras más queridas de la interpretación en España.
Buena parte de su popularidad llegó a través de la televisión. Machi se hizo enormemente conocida gracias a series que entraron en los hogares de todo el país, con papeles que la consolidaron como un rostro habitual de la pequeña pantalla. Esa cercanía con la audiencia televisiva fue uno de los puentes que después le permitió dar el salto y mantener una presencia constante también en la gran pantalla y en los escenarios.
En el cine ha trabajado a las órdenes de algunos de los directores más singulares del país, como Álex de la Iglesia, Isabel Coixet o Emilio Aragón. Descrita como una actriz camaleónica, dotada a partes iguales de gracia y de genio, ha ido encadenando registros muy distintos, capaz de pasar de la comedia más desatada a papeles de mayor calado dramático sin perder por el camino su sello personal.
El teatro ha sido otro de los pilares de su carrera. Debutó sobre las tablas a los diecisiete años con una Bodas de Sangre, antes de incorporarse al Teatro de la Abadía de la mano de José Luis Gómez. Esa formación escénica, iniciada muy joven, ha acompañado toda su evolución profesional y ha convivido con sus trabajos en televisión y cine a lo largo de las décadas.
Entre sus reconocimientos figura un premio Goya por su papel cómico en Ocho Apellidos Vascos, una de las comedias de mayor éxito del cine español reciente. Su compañero de reparto, Dani Rovira, llegó a calificarla como la mujer más graciosa de España, un comentario que resume el lugar que ocupa Machi en el imaginario humorístico del país y que el nuevo premio viene en cierto modo a refrendar.
Su actividad sigue siendo intensa en la actualidad. Recientemente se la ha podido ver en el Festival de Málaga, con Los Justos, y en Amarga Navidad, la película de Pedro Almodóvar. El Premio Nacional de Cinematografía la sorprendió mientras rodaba Celeste, y la actriz ha confesado que no se lo creía, que no daba crédito a que la premiaran simplemente por ejercer su oficio, en declaraciones recogidas por RTVE.
