El mundo del flamenco despide a una de sus figuras mas ilustres. El guitarrista Pepe Habichuela, cuyo nombre real era Jose Antonio Carmona, ha fallecido este martes a los 82 anos en Madrid. Con el se apaga la voz de una de las guitarras mas reconocibles del genero, la de un musico al que bastaban un par de acordes y rasgueos para transportar al oyente al sonido inconfundible de su arte.
Habichuela era descendiente de una de las dinastias mas influyentes del flamenco, la de los Habichuela, ligada a Granada. Hijo, hermano y padre de referentes del genero, creció rodeado de guitarras y heredó el oficio como una tradicion familiar. A los doce anos ya habia asumido ese legado y muy pronto empezo a moverse en el ambiente profesional que marcaria toda su vida.
A lo largo de mas de seis decadas sobre los tablaos, se convirtio en uno de los ultimos grandes maestros de una generacion practicamente irrepetible. Desde muy joven acompano a los principales cantaores de su tiempo, entre ellos Camaron de la Isla y Enrique Morente, en un dialogo entre guitarra y cante que dejo algunas de las paginas mas importantes del flamenco reciente.
Su aportacion no se limito a la ejecucion impecable. Pepe Habichuela contribuyo de manera decisiva a la renovacion del flamenco sin romper nunca con sus raices, un equilibrio dificil que supo mantener durante toda su carrera. Nunca dejo de explorar nuevos caminos musicales ni de tender puentes entre la tradicion y la busqueda de sonidos distintos.
Buena parte de esa inquietud se plasmo en sus proyectos con artistas de jazz y con musicas del mundo, colaboraciones con las que amplio de forma notable los horizontes del flamenco. Con ellas demostro que el genero podia conversar con otras tradiciones sin perder su identidad, abriendo puertas por las que despues transitarian otros interpretes.
Su trayectoria fue reconocida con numerosos galardones a lo largo de los anos. Este mismo ano habia recibido la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, una de las maximas condecoraciones culturales de Espana, ademas de la medalla de Bellas Artes y del Castillete de Oro, la maxima distincion del Festival del Cante de las Minas, hasta el punto de que llegaron a llamarle Pepe Premio.
Con su muerte, el flamenco pierde a uno de los interpretes que revolucionaron la guitarra durante decadas y a un eslabon esencial de una saga que ha marcado la historia reciente del arte jondo. Su figura queda como referencia para las nuevas generaciones de guitarristas, que seguiran mirando a su obra para entender de donde viene y hacia donde puede ir este genero.
