La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este sábado una emergencia de salud pública internacional por un nuevo brote de ébola causado por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda. Según las autoridades sanitarias, hay al menos ocho casos confirmados, 246 sospechosos y 80 muertes posibles.
Esta decisión se basa en una evaluación exhaustiva de los brotes reportados, que incluyen dos laboratorios confirmaron el contagio en un período de 24 horas. La OMS ha movilizado a sus expertos para asistir en la respuesta al brote y prevenir su propagación internacional.
El director general Tedros Adhanom Ghebreyesus declaró que, aunque no cumple con los criterios para ser considerado una emergencia pandémica, el brote representa un riesgo para otros países. "Este episodio reúne los criterios de una emergencia internacional porque constituye un evento extraordinario y representa un riesgo para otros Estados", afirmó.
En respuesta a la advertencia, autoridades sanitarias locales han pedido reforzar las respuestas sin cerrar fronteras, enfatizando la importancia de mantener el comercio y las relaciones internacionales mientras se implementan medidas preventivas.
