politics | 3/24 Catalunya |
Colombia celebra este domingo unas elecciones presidenciales marcadas por una polarización extrema. El favorito en las encuestas es el candidato de izquierda Iván Cepeda, pero el ultraderechista de la Espriella, apodado El Tigre, le pisa los talones con un discurso de mano dura contra la inseguridad que lo ha convertido en un fenómeno mediático.
Colombia se encamina hacia una de las jornadas electorales más tensas de su historia reciente. Este domingo los ciudadanos acudirán a las urnas para elegir a su próximo presidente en unos comicios que reflejan la profunda fractura ideológica que atraviesa al país sudamericano. Las encuestas sitúan como favorito al candidato de izquierda Iván Cepeda, pero la distancia con su principal rival se ha estrechado considerablemente en las últimas semanas.
Ese rival es el abogado y político de ultraderecha conocido popularmente como El Tigre, quien ha irrumpido en la campaña con un estilo provocador que combina la retórica incendiaria con una puesta en escena diseñada para proyectar autoridad. Sus apariciones públicas con chaleco antibalas, sus discursos desde cabinas blindadas y su séquito de decenas de escoltas han convertido la inseguridad no solo en el eje de su propuesta política sino en parte integral de su imagen personal.
Para los analistas políticos colombianos, el ascenso de este candidato responde a un hartazgo generalizado con la clase política tradicional en un país donde la violencia urbana y el narcotráfico siguen marcando la vida cotidiana de millones de personas. Su capacidad retórica y su habilidad para dominar las redes sociales y los medios de comunicación lo han convertido en lo que los observadores describen como un auténtico showman de la política colombiana.
Las opiniones entre los colombianos están radicalmente divididas. Para algunos representa la esperanza de recuperar un país que consideran perdido a manos de la delincuencia y la corrupción. Para otros encarna el miedo a un giro autoritario y represivo que pondría en riesgo las libertades democráticas conquistadas tras décadas de conflicto armado interno.
Si ninguno de los candidatos logra reunir los votos suficientes para alcanzar la mayoría en la primera vuelta de este domingo, Colombia celebrará una segunda ronda dentro de un mes. Los sondeos sugieren que este escenario es el más probable, lo que prolongaría la incertidumbre política en un momento en que el país necesita estabilidad para abordar desafíos económicos y de seguridad que no admiten demora.