El Boletín Oficial del Estado ha publicado este lunes por la mañana una macroconvocatoria de plazas para jueces y fiscales que se presenta como la más grande de la historia en España. En total se ofertan 700 plazas destinadas a reforzar la carrera judicial y fiscal, en lo que supone una de las mayores ofertas de empleo público dirigidas al ámbito de la justicia. El anuncio se conoció apenas unas horas antes de su aparición oficial en el boletín.
Del total de plazas, 575 corresponden a jueces y fiscales que accederán por la vía de la oposición. A ellas se suman otras 125 plazas de magistrados del llamado cuarto turno, una modalidad reservada a juristas con más de diez años de ejercicio profesional. La combinación de ambas vías busca incorporar tanto a nuevos opositores como a profesionales con una larga trayectoria en el mundo del derecho.
El ministro Félix Bolaños fue el encargado de avanzar la medida a través de las redes sociales, donde anticipó la publicación en el boletín con un mensaje en el que pedía estar atentos a lo que traería el BOE. El propio ministro ha calificado la convocatoria como la mayor transformación de la justicia en décadas, situándola como un hito en el refuerzo de la plantilla judicial y fiscal del país.
Se trata, además, de una convocatoria que llevaba tiempo anunciada y pendiente de concretarse, y que finalmente se ha hecho efectiva con su publicación oficial. Su llegada se interpreta como una respuesta a la necesidad de cubrir la falta de jueces en un sistema que arrastra desde hace años una demanda de más efectivos para atender la carga de trabajo de los tribunales.
Pese al alcance del anuncio, en el debate sobre la medida se introdujo una advertencia relevante: el problema no se limita a la escasez de jueces, sino que afecta también a los recursos de las oficinas judiciales. Según se planteó, de poco sirve incorporar a más profesionales si las sedes en las que han de trabajar no disponen de los medios adecuados para desarrollar su labor con normalidad.
En esa línea se subrayó que incluso el juez más capaz o más trabajador termina encontrándose desbordado cuando carece de recursos, con maquinaria que no funciona y sin la tecnología necesaria, en condiciones que se describieron como propias de hace veinte años. La conclusión que se trasladó es que la ampliación de plazas debe ir acompañada de una mejora real de los medios materiales y técnicos de la administración de justicia.
