España ya conoce a su rival para la final del Mundial. Será Argentina, que se impuso a Inglaterra por dos goles a uno en una semifinal que la albiceleste remontó en los minutos finales. El conjunto argentino, vigente campeón del mundo, jugará de este modo su segunda final consecutiva, y lo hará frente a la selección española el próximo domingo en el partido que decidirá el título.
El encuentro se le puso muy cuesta arriba a Argentina. Fue Inglaterra la que se adelantó en el marcador al inicio de la segunda parte, con un gol de Anthony Gordon que ponía el uno a cero y obligaba a los argentinos a remar contra el resultado. Durante buena parte del choque, el conjunto inglés se mantuvo por delante y trató de defender esa ventaja mínima ante la insistencia argentina.
La reacción de Argentina llegó cuando el reloj ya avanzaba hacia el final. En el minuto 85, Enzo Fernández firmó el empate con un disparo desde fuera del área, en una jugada iniciada por Lionel Messi. El uno a uno devolvía la vida a la albiceleste cuando apenas quedaban unos minutos para el desenlace y el partido parecía abocado a la prórroga.
Pero cuando el empate parecía llevar el choque al tiempo extra, apareció de nuevo Argentina. Ya en el tiempo de descuento, Lautaro Martínez culminó la remontada para poner el dos a uno definitivo, otra vez con Messi como asistente. El delantero remató a la red en los instantes finales para desatar la celebración argentina y sellar el pase a la final.
El papel de Messi fue determinante en la clasificación argentina. Suyas fueron las asistencias en los dos tantos de su equipo, primero en el disparo de Enzo Fernández y después en el gol de Lautaro Martínez. En un torneo en el que a menudo es todo el equipo el que juega para él, en esta ocasión fue el propio Messi quien puso los pases decisivos para tumbar a Inglaterra sobre la bocina.
La clasificación desató la euforia en Argentina. En Buenos Aires, miles de aficionados se concentraron en el Obelisco para celebrar el pase a una nueva final del Mundial. Para la albiceleste, alcanzar la segunda final consecutiva, y hacerlo además tras remontar a Inglaterra en los minutos finales de un partido que tenía perdido, añade un valor especial a la gesta.
De este modo, la gran final del Mundial enfrentará el domingo a España y a Argentina. Los españoles, que se clasificaron tras vencer a Francia, se medirán a la vigente campeona del mundo, con Messi como principal amenaza. Será un duelo entre dos de las grandes selecciones del torneo, con el título mundial en juego y con España buscando la segunda estrella de su historia.
