El Barça de balonmano ha sumado esta tarde un nuevo título a su palmarés con la conquista de su trigésima Copa del Rey. El conjunto azulgrana se ha impuesto en la final al Bidasoa de Irún con una superioridad indiscutible, en una cita en la que partía como claro favorito.
El triunfo prolonga además una racha histórica. De las treinta copas que ha levantado el equipo en esta competición, las últimas trece las ha ganado de forma consecutiva, una cifra que da idea del dominio que mantiene el club.
El partido se decantó muy pronto del lado azulgrana. La diferencia ha sido tan importante que el Barça se ha adelantado por 0 a 7 ante el Bidasoa de Irún, dejando el choque prácticamente encarrilado desde los primeros minutos.
Con el marcador tan favorable, el encuentro quedó más que decidido y el técnico Carlos Ortega pudo ir haciendo rotaciones en su plantilla. Al descanso se llegó con un 8 a 20 para el Barça, y el portero Emil Nielsen había realizado ya trece paradas, una actuación clave para abrir esa brecha.
En la segunda mitad el Barça mantuvo el control y amplió todavía más su renta. El resultado final reflejó la superioridad de principio a fin, con un triunfo por un contundente 17 a 37 que confirmó al equipo como campeón de esta edición de la Copa del Rey.
El título deja al conjunto azulgrana a las puertas de una gesta. El próximo fin de semana el Barça puede cerrar una temporada perfecta, ya que solo le quedaría por ganar el último título posible, el de la Liga de Campeones, para completar un curso redondo.
