El Joventut de Badalona ha logrado un billete muy trabajado para las semifinales de la Liga ACB. El conjunto verdinegro se ha clasificado tras imponerse al Baskonia en un partido en el que, precisamente, se jugaba mantener viva su temporada.
La Penya respondió a la presión con una de sus mejores actuaciones del curso. El equipo brilló en la pista con un auténtico recital bajo la batuta de Ricky Rubio, que dirigió a los suyos para fulminar a un Baskonia que no pudo frenar el acierto visitante.
Con esta victoria, el Joventut entra en una nueva fase de la competición. Las semifinales se disputarán al mejor de cinco partidos, un formato más largo en el que la regularidad y el fondo de banquillo cobran todavía más importancia.
El cuadro final deja además una posibilidad muy atractiva para el baloncesto catalán. Podría producirse una final catalana, con la Penya y el Barça situados en lados diferentes del cuadro, ya que los azulgranas se medirán al Tenerife en la otra eliminatoria.
Antes de pensar en esa hipotética final, el Joventut tiene una eliminatoria por delante. Su próximo rival será el Valencia, en cuyas filas milita Nil Llobet, en un duelo que decidirá quién avanza hacia la lucha por el título.
La gesta tuvo además un marcado acento de afición. Más de cien seguidores se desplazaron desde Badalona hasta el Buesa Arena de Vitoria para acompañar a un equipo que regresa a unas semifinales tres años después, en una noche que quedará en el recuerdo de la entidad.
