Leo Messi ha sido galardonado con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2026. El jurado ha reconocido su deslumbrante talento, su excepcional trayectoria deportiva y su labor solidaria centrada especialmente en los niños más desfavorecidos.
Es el jugador con más títulos de la historia del fútbol, pero le faltaba este premio. Levantar la Copa del Mundo fue para Messi cerrar la única herida de toda su carrera, ese mundial que le faltaba y sin el que los argentinos nunca lo situarían al mismo nivel que Maradona.
Eternamente comparados en la cancha, antagónicos fuera de ella, Messi siempre fue ese joven tímido que llegó a Barcelona en el año 2000 buscando un tratamiento para su problema hormonal. Él ganó en salud y el Barça ganó a uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.
El jurado ha utilizado múltiples palabras para definir a Messi en la lengua española: genio, portento y prodigio, todas ellas recogidas en el diccionario de sinónimos y antónimos de la Real Academia.
El premio le ha sido concedido diecinueve años después de aquel golazo que marcó con tan solo diecinueve años. Hoy, diecinueve años después, le reconocen no solo por su talento en el terreno de juego sino también por su compromiso social.
El galardón destaca además su labor solidaria con los niños más pobres, una faceta de Messi menos conocida pero que el jurado ha querido poner en valor junto a su trayectoria deportiva sin precedentes.
El anuncio del premio se ha producido el mismo día en que se ha conocido la convocatoria de la selección española para el Mundial que arranca el once de junio y un día antes del amistoso entre España e Irak que se disputará en el estadio de Riazor en A Coruña.
