La selección española no pudo pasar del empate sin goles en su estreno en el Mundial, frenada por una Cabo Verde que disputaba el primer partido de su historia en una cita mundialista. A la Roja le faltó el gol durante todo el encuentro, mientras que para los caboverdianos las tablas supieron a auténtica victoria. El resultado convierte el debut en un claro toque de atención para un combinado que partía como uno de los favoritos.
El conjunto dirigido por Luis de la Fuente, vigente campeón de Europa, tuvo el dominio del balón a lo largo de los noventa minutos, pero fue incapaz de superar la eficiente defensa de su rival. Cabo Verde, que se estrenaba en un Mundial, levantó un auténtico muro ante el que España se estrelló una y otra vez. Su portero, además, terminó siendo el mejor jugador del partido.
La ocasión más clara para la Roja llegó en el minuto 39, con una doble oportunidad que pudo cambiar el guion del choque. Tras la dejada de un incisivo Cucurella, Ferran se encontró con el larguero, y en la jugada siguiente Oyarzabal se topó con el guardameta caboverdiano Vozinha. La pelota, sin embargo, no quiso entrar en ninguna de las dos acciones.
El desarrollo no varió en la segunda mitad, en la que los cambios introducidos dieron algo más de desborde a una España que seguía sin encontrar el camino del gol. La última gran oportunidad llegó en el minuto 88, cuando el delantero guipuzcoano perdió la opción de dar el triunfo a su equipo. El marcador ya no se movería hasta el pitido final.
El empate deja a España sin margen de error en lo que resta de fase de grupos, aunque el equipo sigue dependiendo de sí mismo para encauzar su clasificación. Los próximos compromisos, ante Arabia Saudí y Uruguay, se presentan ahora como una doble prueba en la que el principal reto será reencontrarse con un gol que se le resistió por completo en la primera jornada.
El mismo resultado se vivió de formas muy distintas a ambos lados. Para la afición caboverdiana, el reparto de puntos ante una de las grandes potencias del fútbol europeo fue motivo de celebración. En el lado español, en cambio, el partido se sintió como un estreno sufrido y agobiado, en el que el equipo padeció hasta el último minuto sin lograr abrir el marcador.
Pese al tropiezo inicial, entre los seguidores de la selección nadie da por perdida la aspiración de pelear por el título, en la confianza de enderezar el rumbo en los siguientes encuentros. En el otro partido del grupo H, Arabia Saudí y Uruguay también empataron a uno, un resultado que deja la clasificación con todos los equipos igualados a puntos tras la primera jornada.
