Marc Márquez ha firmado una victoria de campeón en el Gran Premio de Hungría de MotoGP. El piloto español se ha impuesto por delante de Pedro Acosta y de Pecco Bagnaia, en una carrera que ha sabido controlar para acabar cruzando la línea de meta en primera posición.
El triunfo tiene además varias lecturas que lo hacen especial. Llega 266 días después de su última victoria, es la primera del equipo oficial de Ducati en lo que va de temporada y, sobre todo, es la que hace cien en el palmarés de victorias de Márquez.
La carrera, sin embargo, arrancó con un susto importante. Márquez salió primero, mientras que por detrás se produjo una caída múltiple en la primera frenada, con cinco pilotos implicados en el incidente que condicionó el inicio de la prueba.
En esa caída, Bezzecchi se fue al suelo y se llevó por delante a su compañero de equipo. El accidente también afectó a Raúl Fernández, a Fermín Aldeguer y a Fabio Di Giannantonio, de los cuales este último fue el único que pudo continuar en carrera.
Con la carrera ya lanzada, Pedro Acosta llegó a situarse como líder en la segunda vuelta. Márquez, que rodaba con neumáticos medios, empezó entonces a recortar distancias poco a poco hasta que consiguió atraparlo y ponerse a la altura del joven piloto.
El duelo entre ambos se resolvió con adelantamientos y algún toque incluido, pero Márquez lo tenía muy claro. Una vez por delante, se marchó en solitario hacia la victoria, dejando el tercer lugar del podio para Pecco Bagnaia.
