El Tour de Francia, la carrera ciclista más importante del mundo, arranca por primera vez en Cataluña con una gran salida desde Barcelona. Aunque la última vez que el Tour pasó por la ciudad fue hace 17 años, nunca antes había tomado la salida en territorio catalán, lo que convierte esta edición en un acontecimiento histórico para la región.
Las afectaciones a la movilidad comenzarán ya mañana, con el acto de presentación de los equipos. Las escuadras saldrán del recinto de Sant Pau y recorrerán la Avenida Gaudí hasta la Sagrada Familia, con la circulación prohibida en un perímetro muy amplio y unas 70.000 personas esperadas para el evento.
La competición propiamente dicha empezará el sábado con una contrarreloj que atravesará Barcelona de punta a punta, cortando algunas calles muy importantes entre el mediodía y la tarde. El domingo, la segunda etapa irá desde Tarragona hasta Barcelona, con final en Montjuïc, recorriendo el litoral hasta Castelldefels antes de desviarse hacia el interior.
Ese mismo domingo quedarán cortadas vías como la Nacional 340 o la C-31, y se levantarán las barreras en los peajes de la autopista del Garraf a partir de las 11 de la mañana y aproximadamente hasta primera hora de la tarde. El lunes se disputará la última etapa catalana, que irá desde Granollers hasta el Pirineo y terminará ya en territorio francés.
Esa etapa del lunes, en día laborable, afectará a vías principales como la autovía Vic-Ripoll o el Eje Pirenaico, llegando a aislar algunos pueblos del Ripollès. En todos los casos, el Tour provocará cortes de al menos cuatro horas por donde pase, y de hasta seis horas en Barcelona, ya que mucho antes que los ciclistas pasa la caravana publicitaria de la carrera.
En el plano económico, las administraciones han pagado 10 millones de euros por acoger la salida en Cataluña, pero se muestran muy optimistas con el retorno que pueda generar. Como referencia, en ediciones anteriores como las de Bilbao o Roma el impacto se situó en torno a los 100 o 110 millones de euros, una cifra que los responsables confían en superar.
El paso del Tour por Cataluña alcanzará alrededor de sesenta municipios y contará con más de 7.000 voluntarios, así como con un dispositivo policial de 4.500 agentes destinados a garantizar la movilidad y la seguridad. Las autoridades han pedido a los conductores que preparen bien sus itinerarios ante la fuerte alteración del tráfico prevista durante estos días.
