Las Fuerzas Armadas de Ecuador pidieron disculpas públicas por la desaparición forzada y la muerte de cuatro menores que habían sido detenidos por militares, en un acto celebrado en Guayaquil por orden de la Corte Constitucional.
Calificado como un hecho inédito en la historia reciente del país, el acto reunió a familiares y amigos de los cuatro niños y adolescentes, que desaparecieron tras ser detenidos por miembros del ejército ecuatoriano y fueron hallados muertos posteriormente.
En la ceremonia, la institución reconoció con vergüenza y dolor que el Estado es responsable de la desaparición forzada y posterior muerte de los cuatro niños afrodescendientes, habitantes de un barrio popular del sur de Guayaquil.
El mensaje no fue redactado por las Fuerzas Armadas: la Corte Constitucional escribió cada una de las palabras, incluido el reconocimiento de que el Estado arrebató la libertad y la infancia de los menores, ocultó información a sus familias y contribuyó a estigmatizarlos tras su desaparición.
El caso, que conmocionó al país, llevó a la condena de 16 uniformados. Algunos familiares aceptaron la disculpa, y una madre afirmó que no es nadie para juzgar y que lo único que quiere saber es la verdad sobre lo que pasó con sus hijos.
Pese al fallo, persisten las denuncias. Desde que el presidente Daniel Noboa militarizó la seguridad, la fiscalía ha recibido 51 denuncias por presuntos abusos cometidos por militares, y allegados recuerdan que antes de los niños de Las Malvinas hubo otras desapariciones atribuidas a uniformados.
