Un incendio forestal declarado en Aragón ha obligado a evacuar a los vecinos de tres localidades de la provincia de Zaragoza, Asín, Orés y Luesia, ante el avance descontrolado de las llamas. Lo que había comenzado como un aviso se ha convertido en una situación de emergencia a medida que avanzaban las horas, con un fuego que se ha ido complicando y que ha puesto en alerta a los servicios de extinción y a los propios habitantes de la zona.
El Gobierno de Aragón ha enviado un mensaje de alerta a las poblaciones afectadas para su evacuación inmediata, primero a Asín y Orés y, a última hora, también a Luesia, con lo que ya son tres las localidades que han tenido que desalojarse por la proximidad de las llamas. Los vecinos evacuados pueden acudir a un punto de acogida habilitado por el Gobierno de Aragón, que además ha elevado la situación a operativa 2, nivel 2, una clasificación que refleja la gravedad del episodio y que activa un despliegue reforzado de medios.
En las tareas de extinción trabajan brigadas terrestres, cuatro autobombas y tres brigadas helitransportadas, que combinan el ataque desde tierra con el apoyo aéreo. A este dispositivo se suman efectivos del Ministerio para la Transición Ecológica con dos aviones que tratan de refrescar toda la zona afectada para frenar el avance de las llamas y evitar que el incendio siga ganando terreno en un entorno especialmente seco.
El operativo se completa con la solicitud de intervención de la Unidad Militar de Emergencias y con la participación de miembros de la Diputación Provincial de Zaragoza. La coordinación entre los distintos cuerpos busca contener un fuego que, por sus características y por las condiciones meteorológicas, exige una respuesta amplia y sostenida durante las próximas horas, consideradas clave para su control.
El incendio ha tenido también consecuencias directas sobre las comunicaciones de la zona. Se ha procedido a cortar un tramo de siete kilómetros de la carretera autonómica que une los municipios de Farasdués y Asín, con el fin de garantizar la seguridad y facilitar el trabajo de los equipos de emergencia. El cierre de esta vía deja aún más aislados a unos núcleos rodeados por una amplia masa forestal.
Precisamente esa gran masa forestal que envuelve a Asín y Orés es lo que más preocupa, ya que puede actuar como combustible y acelerar la propagación del fuego. Muchos vecinos recuerdan estos días el incendio que hace once años arrasó más de 14.000 hectáreas en esta misma comarca de las Cinco Villas, un precedente que alimenta el temor a que las llamas vuelvan a causar estragos en la zona.
