La visita del papa Leon XIV a Barcelona va a tener un fuerte impacto en la movilidad de la ciudad. Durante estos dias habra cortes de calles, controles de acceso para los vecinos y alteraciones en el transporte publico. Desde este mismo lunes y hasta el jueves, las principales restricciones se concentraran en tres zonas, Ciutat Vella, el Eixample y Sants-Montjuic, que son precisamente los principales escenarios de la agenda del pontifice en la ciudad.
Uno de los primeros puntos afectados sera el entorno de la Catedral de Barcelona, que sera la primera parada del pontifice. Un dia antes de su llegada, toda la zona quedara cerrada, incluyendo el Palau Episcopal, donde el papa se alojara durante los tres dias que dure su estancia en la ciudad. Alli no se podra ni circular ni aparcar, y la prohibicion alcanzara incluso a las motos, los ciclomotores y las bicicletas, en un blindaje total que se mantendra hasta el jueves por la manana.
Otro de los puntos calientes sera el estadio olimpico Lluis Companys, donde Leon XIV presidira una oracion el martes por la tarde. Para garantizar la seguridad de ese acto, desde el dia anterior y hasta la madrugada del miercoles se cortaran todos los accesos y toda el area de alrededor quedara restringida, de modo que el dispositivo arrancara mucho antes de que se celebre la propia ceremonia.
Una parte del Raval tambien quedara encapsulada durante el martes y el miercoles. En ese barrio se aplicaran cortes totales de circulacion en varias calles que rodean la iglesia de Sant Agustin, a los que se sumaran controles de acceso, la regulacion del paso de los peatones y la prohibicion de aparcar cualquier tipo de vehiculo, lo que alterara por completo el dia a dia de la zona durante esas jornadas.
Sin embargo, la incidencia mas severa se vivira el miercoles en el entorno de la Sagrada Familia. El templo quedara completamente blindado, con un perimetro de maxima seguridad que llega a englobar nueve manzanas. Desde la madrugada del martes, incluso los accesos a los parkings se veran afectados, y no se podra utilizar el vehiculo privado para entrar o salir de la zona, salvo en caso de emergencia.
A esa situacion ya de por si complicada se sumara el recorrido del papamovil, que hara un trayecto de un kilometro por la calle Rossello. Ese desplazamiento cortara el trafico en todas las calles perpendiculares situadas entre el paseo de Gracia y la calle Lepant durante el miercoles, lo que multiplicara las dificultades para moverse por esa parte del Eixample en plena jornada central de la visita.
Pese a todas estas afectaciones, las autoridades han previsto que las restricciones vayan decayendo de manera progresiva una vez avancen los actos. Segun el plan, el jueves al mediodia ya no deberia quedar ninguna de estas limitaciones en vigor, de modo que la ciudad recuperaria poco a poco su movilidad habitual tras los dias mas intensos de la agenda papal.
