El juicio del caso Kitchen ha quedado visto para sentencia. La fiscalía reclama 19 años de cárcel para el excomisario José Villarejo y 15 años para el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y para su antiguo número dos, Francisco Martínez, que figuran entre los acusados para los que se piden las penas más elevadas.
El caso Kitchen se refiere a una presunta operación parapolicial cuyo objetivo, según la acusación, era robar al extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas documentación que incriminaba al partido. La causa se enmarca en el entorno de la trama Gürtel y de la llamada caja B del PP.
El proceso se ha prolongado durante casi tres meses, con más de 150 testigos y una decena de acusados. Las penas más severas que solicita la fiscalía son las que corresponden a Villarejo, a Fernández Díaz y a Francisco Martínez.
Durante el juicio, el excomisario Villarejo defendió que se trató de una operación oficial, y no clandestina, cuyo único objetivo era localizar el dinero que el extesorero del PP tenía oculto en el extranjero. Otros agentes, sin embargo, hablaron de presiones.
Por su parte, el exministro Jorge Fernández Díaz negó haber ordenado el espionaje a Luis Bárcenas. La defensa de los acusados sostuvo la legalidad de la actuación, mientras que la acusación mantuvo que se utilizaron fondos reservados para una operación destinada a sustraer pruebas.
Uno de los momentos más esperados fue la declaración del propio Luis Bárcenas, que aseguró que el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy estaba al tanto de la contabilidad irregular del PP y que destruyó información que lo demostraba. El investigador jefe del caso también señaló al expresidente.
Con el juicio concluido, el caso queda ahora a la espera de la sentencia del tribunal, que deberá pronunciarse sobre la responsabilidad de los acusados y sobre las penas solicitadas por la fiscalía en una de las causas más relevantes de las que afectan a la etapa de gobierno del Partido Popular.
