La Dirección General de Tráfico ha presentado este lunes su nueva campaña de verano de seguridad vial, en la que el alcohol al volante vuelve a situarse como uno de los grandes protagonistas. Tráfico ha querido recordar que la presencia de alcohol está detrás de más de uno de cada cuatro accidentes y que se trata del segundo factor que más influye en los siniestros que se registran en las carreteras españolas.
La campaña llega coincidiendo con la época del año en la que se producen millones de desplazamientos por carretera, cuando muchos conductores aprovechan las vacaciones para viajar. Por ese motivo, la DGT ha decidido reforzar desde hoy y hasta el próximo 19 de julio sus controles preventivos de alcohol y drogas, con el objetivo de reducir el número de conductores que se ponen al volante en condiciones que no son seguras.
Estos controles se apoyan en un despliegue que ha crecido de forma notable con el paso de los años. Según ha explicado la propia DGT, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil realiza en la actualidad algo más de seis millones de controles al año, muchos más de los que se hacían hace dos décadas. La tasa de positivos ha bajado mucho en ese tiempo, aunque en los últimos años se ha estancado, y esa es precisamente la razón por la que ahora se busca intensificar la vigilancia.
El director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial de la DGT, Álvaro Gómez, ha insistido en que los riesgos de beber y conducir no aparecen solo con un consumo elevado, sino desde la primera cerveza. Según ha detallado, el alcohol incrementa el tiempo de reacción, afecta a la visión, a la capacidad para evaluar las situaciones y a las habilidades motrices del conductor, y lo hace ya desde el principio, mucho antes de llegar a cifras que impliquen una condena penal.
Uno de los mensajes centrales de la campaña es que una tasa legal no equivale a una tasa segura. Gómez ha recordado que, incluso en el intervalo que se considera legal, situado entre cero y medio gramo por litro, el riesgo de sufrir un accidente puede llegar a ser hasta dos o tres veces superior al de una persona que no ha bebido nada. Una diferencia que, ha subrayado, es enorme y que muchas veces se pasa por alto.
El responsable de Tráfico ha querido combatir la falsa percepción de que tomar una sola consumición no tiene consecuencias. Ha explicado que la idea de que, al no superar la tasa legal, no pasa nada al conducir es equivocada, porque quien lo hace sigue provocando más riesgo para sí mismo y para el resto de personas que comparten la vía. Por ese motivo, ha remarcado que la única tasa realmente segura es la de cero, cero.
Esa premisa, según ha señalado, es también la que guía la estrategia de la Dirección General de Tráfico en materia de conducción tras el consumo de alcohol. Con el refuerzo de los controles durante estos días de máxima movilidad, la DGT confía en trasladar a los conductores un verano más seguro y en reducir la siniestralidad en unas carreteras que, con la llegada del calor y las vacaciones, multiplican su actividad.
