Las familias de numerosos colegios españoles han vuelto a reclamar la climatización de las aulas ante las altas temperaturas que, denuncian, impiden que las clases se desarrollen con normalidad. La reivindicación, que se repite cada año con la llegada del calor, ha cobrado fuerza en las últimas horas con nuevas gestiones de los padres y madres ante las autoridades.
Para muchas familias, la situación se arrastra desde hace años. Uno de los padres explicó que su hijo está en segundo de primaria y que, en los cinco años que el menor lleva en el colegio, han reclamado todos los años una solución. A su juicio, da la sensación de que se está esperando a que ocurra algo grave para tomar medidas, pese a que el problema no es nuevo en absoluto.
Los más afectados son los alumnos de educación infantil y primaria, así como los de educación especial, que son también quienes corren mayores riesgos. Según denuncian las familias, estos niños resisten peor el calor, se deshidratan con más rapidez y, en muchas ocasiones, no expresan a tiempo los síntomas que están sufriendo en el aula.
Las consecuencias ya se están notando dentro de las clases. Las familias relatan que niños y niñas están sufriendo golpes de calor, acompañados de cefaleas, dolores, vómitos e incluso sangrados de nariz. Todo ello mientras soportan en clase temperaturas que, según describen, superan con frecuencia los treinta grados.
La climatización de las aulas se ha convertido en una reivindicación compartida por centros educativos de toda España. Las familias insisten en que no se trata de una petición puntual ni de un capricho, sino de una necesidad que afecta a la salud y al rendimiento de los alumnos durante buena parte del curso escolar.
En busca de respaldo institucional, la Federación Madrileña de Asociaciones de Padres y Madres del alumnado Giner de los Ríos se ha reunido esta misma mañana con el Defensor del Pueblo. El objetivo del encuentro era pedir su apoyo para ayudar a resolver un problema que las familias consideran cada vez más urgente con la subida de las temperaturas.
Con esta reunión, las asociaciones de padres y madres buscan que la cuestión de la climatización escolar gane peso ante las administraciones y deje de aplazarse curso tras curso. Para las familias, la prioridad es clara: evitar que los más pequeños sigan dando clase en aulas donde el calor se ha vuelto difícil de soportar.
