La Guardia Civil, la Ertzaintza y los Mossos d'Esquadra han detenido en Gipuzkoa a un menor de 17 años al que señalan como el principal referente en España de una red extremista. La operación reunió a los tres cuerpos policiales en torno a un mismo caso, en el que el joven figura como la pieza central de la investigación en el país.
Al arrestado se le acusa de amenazar a centros educativos y a organismos públicos. Según lo trasladado por los investigadores, su actividad se dirigía de forma reiterada contra instituciones y espacios de uso común, lo que llevó a las fuerzas de seguridad a seguir su rastro hasta la detención en territorio guipuzcoano.
En concreto, se le atribuye una ola de falsas amenazas de tiroteos y de ataques violentos contra colegios, ayuntamientos y centros de ocio registrada entre enero y abril de este año. Ese tipo de avisos falsos obliga a movilizar recursos de emergencia y siembra alarma en los lugares señalados, aunque después no se materialice ningún ataque.
De acuerdo con la investigación, el menor prometía retransmitir las masacres en directo para otros miembros de la red. Esa promesa de emisión en tiempo real formaba parte de la dinámica del grupo, orientada a compartir y difundir la violencia entre quienes integraban la estructura en la que estaba encuadrado.
Además, utilizaba técnicas de suplantación de identidad para incriminar a personas inocentes en el país. Con ese método, las falsas amenazas podían atribuirse a terceros que nada tenían que ver con ellas, dificultando el trabajo de identificación y trasladando la sospecha hacia víctimas ajenas a la red.
La estructura en cuestión es la denominada red 764, una red de carácter extremista surgida en Estados Unidos. Su influencia ha llegado hasta España, donde el joven detenido en Gipuzkoa figura, según la investigación, como su principal referente, lo que sitúa el caso más allá de un hecho aislado.
La detención de quien está considerado el principal referente de esa red en España reúne el trabajo de la Guardia Civil, la Ertzaintza y los Mossos d'Esquadra en una misma actuación. La operación responde así a una serie de amenazas dirigidas contra colegios, ayuntamientos y centros de ocio a lo largo de los primeros meses del año.
