Un incendio de grandes dimensiones quemó durante la pasada noche y la madrugada dos naves de la cooperativa frutícola Arco Fruit, en Lleida. Las llamas, muy espectaculares, llegaron a verse desde numerosos puntos de la ciudad, en lo que fue una noche larga tanto para los bomberos como para los vecinos de la zona. Los Mossos d'Esquadra han abierto diligencias para investigar las causas de un fuego que terminó afectando a varias instalaciones.
Según ha trascendido, el fuego comenzó pasadas las diez de la noche, y lo hizo en dos puntos diferentes situados en el exterior de las instalaciones de dos empresas frutícolas. Se trata de empresas que debían iniciar su campaña dentro de unos diez días. En esa zona exterior se quemaron miles de palots, además de cajas y material de madera que se encontraban almacenados a la espera del arranque de la temporada.
Desde esos puntos exteriores, el incendio se fue extendiendo. El fuego afectó a toda el área exterior donde estaba el almacenamiento de los palots y, desde allí, se acabó propagando hacia la cooperativa. Las llamas llegaron a entrar en una de las naves y, posteriormente, se propagaron a una segunda nave, que también resultó afectada por el incendio.
Pese a la magnitud del fuego, los equipos de emergencia lograron frenar su avance en algunos puntos clave. Según se ha detallado, se consiguió salvaguardar una tercera nave, así como toda la instalación de oficinas. También quedó a salvo la instalación de amoníaco, que es el sistema refrigerante de las cámaras frigoríficas, un elemento especialmente sensible en este tipo de instalaciones.
El incendio obligó a tomar medidas con la población de los alrededores. Los vecinos del barrio de Ciutat Jardí permanecieron confinados hasta primera hora de la mañana, mientras que los residentes situados en la primera línea, los más cercanos al fuego, fueron desalojados hasta entrada la madrugada. Con el paso de las horas la situación se fue normalizando, y ya no queda ningún vecino confinado por este motivo.
Los bomberos dieron el incendio por controlado durante la mañana. A partir de ese momento, las tareas que se están llevando a cabo son sobre todo de vigilancia: los equipos utilizan drones y van remojando los puntos calientes, a la espera de poder acceder al interior para evaluar los daños. Por su parte, los Mossos d'Esquadra, que investigan lo ocurrido, no descartan ninguna hipótesis, incluida la posibilidad de que el fuego fuera intencionado, justo cuando faltaban unos diez días para el inicio de la campaña.
