La jueza que investiga la muerte del fundador de Mango ha solicitado a la compañía telefónica las llamadas y los mensajes del teléfono móvil que llevaba su hijo Jonathan Andik el día del accidente. La magistrada quiere saber con quién habló antes, durante y después de la caída.
Las diligencias practicadas hasta el momento implican directamente a Jonathan Andik en la muerte de su padre, pero la jueza también quiere determinar si alguien más podría estar implicado directa o indirectamente en los hechos.
El único investigado siempre ha afirmado que le robaron su teléfono en un viaje relámpago a Ecuador tras la muerte de su padre. Sin embargo, según el auto judicial, es relevante que ese robo coincidiera con la publicación en los medios de la reapertura del caso.
La magistrada también investiga el papel que jugó la psicóloga de la familia, la misma persona que, según los investigadores, convenció al fundador de la marca de que le diera la herencia en vida a su hijo para mantener una buena relación entre ambos.
Para la jueza, además, no tiene sentido que Jonathan, antes de llamar al 112 para pedir ayuda tras la caída de su padre, contactara primero con la pareja de este. Por eso no descarta volver a citarla para que declare como testigo en la causa.
El caso ha generado gran interés mediático en España dado el perfil público del fundador de una de las marcas de moda más reconocidas del país. La investigación sigue abierta y la jueza ha ordenado nuevas diligencias para esclarecer las circunstancias exactas del fallecimiento.
La jueza ha dejado claro que todas las hipótesis siguen abiertas en esta investigación, desde el accidente hasta la posibilidad de una acción criminal premeditada. Los próximos pasos dependerán en gran medida de los registros telefónicos solicitados a la operadora.
