Una fuga de gas en un piso de Palma ha terminado convirtiéndose en uno de los sucesos más graves de la madrugada en la ciudad. El escape ha dejado un balance considerable de afectados, con cuatro heridos graves y otros nueve de carácter leve, todos ellos atendidos por los servicios de emergencia. El elevado número de personas implicadas obligó a desplegar un dispositivo sanitario de envergadura en el lugar, en un episodio que ha mantenido en vilo a la vivienda y a su entorno durante las primeras horas del día.
El foco de la investigación apunta, desde el primer momento, al sistema de gas de la vivienda. Según las primeras pesquisas, todo se debió a una mala combustión de una caldera de gas, un fallo que habría liberado los gases responsables de la intoxicación de quienes se encontraban en el interior del piso. Esa hipótesis es la que centra de entrada los trabajos de los investigadores para esclarecer cómo se llegó a una situación de semejante gravedad.
A las causas técnicas se suma además una circunstancia que añade complejidad al caso. La vivienda en la que se produjo la fuga se utilizaba, supuestamente, como alquiler turístico ilegal, un dato que pasa a formar parte de las pesquisas y que sitúa el suceso también en el terreno de las viviendas que operan al margen de la normativa. Las autoridades deberán determinar en qué condiciones se encontraba el inmueble y su instalación de gas.
Entre todos los afectados, los de mayor gravedad fueron evacuados con rapidez a un centro hospitalario de referencia. Los heridos más graves han sido trasladados al hospital de Son Espases, y se trata de personas jóvenes: una mujer de 34 años, dos hombres de 33 años y otro de 23. El perfil de las víctimas, todas ellas de corta edad, ha sido uno de los aspectos que más ha llamado la atención del suceso.
El aviso a los servicios de emergencia se produjo de madrugada, cuando todavía era de noche. La alerta se registró hacia las seis de la mañana de este domingo, lo que activó de inmediato un rápido despliegue de los equipos sanitarios y de rescate, que se dirigieron sin demora hasta el piso afectado para tratar de auxiliar a sus ocupantes.
La escena que se encontraron los equipos al llegar reflejaba la gravedad de la intoxicación sufrida en el interior. Cuando los dos cuerpos de emergencia accedieron a la vivienda, hallaron a tres de los jóvenes inconscientes, a los que tuvieron que atender con urgencia sobre el terreno antes de poder trasladarlos al hospital. La rápida intervención resultó clave para estabilizar a los afectados más comprometidos por la fuga.
