A una semana exacta de la llegada del Papa León XIV a España, los preparativos en Madrid se aceleran a un ritmo vertiginoso. En la emblemática plaza de Cibeles ya se puede apreciar parte de la estructura que se convertirá en el escenario principal de la misa multitudinaria prevista para el domingo siete de junio, a la que se esperan cerca de un millón de personas.
Según informó RTVE, hoy se ha terminado la carpa que albergará a las más de mil personas que conforman el coro y que acompañarán al Papa durante toda la ceremonia. También en la Plaza de Lima se ha levantado una cruz gigante como parte de los preparativos para los diferentes actos que realizará el pontífice durante su visita.
En el eje Prado-Recoletos-Castellana se están montando estructuras que ocupan parte de la calzada, lo que ya está generando afectaciones al tráfico con restricciones de movilidad por carriles cortados. El transporte público también se verá afectado con modificaciones en líneas de autobuses de la EMT y cortes y desvíos en estaciones de metro.
La visita del Papa coincide con un fenómeno social significativo: un auge de la espiritualidad que no necesariamente implica un auge del catolicismo. Las redes sociales se han convertido en un escenario donde los más jóvenes expresan interés por la fe, pero al mismo tiempo son cada vez menos practicantes. Un sesenta y uno por ciento de los jóvenes afirma no practicar ninguna religión actualmente.
Madrid será la primera parada del Papa en España, y las autoridades trabajan contrarreloj para tener todo listo para la primera semana de junio. La magnitud de los preparativos refleja la envergadura del evento, que se perfila como uno de los actos religiosos más multitudinarios celebrados en la capital española en los últimos años.
