Maestros, profesores y sindicatos del sector educativo han salido a la calle en distintos puntos de España para denunciar lo que describen como un deterioro de los servicios de la enseñanza pública. Los docentes exigen una mayor inversión y un acuerdo por la educación pública, y advierten de que, de no alcanzarse ese pacto, seguirán adelante con las movilizaciones.
En Cataluña, la protesta se ha concentrado en Barcelona, donde ha comenzado una manifestación convocada por los sindicatos que se han desmarcado de los pactos sobre las condiciones laborales. La movilización llega además a apenas una semana del fin de curso y, según los propios convocantes, será la última manifestación de este curso, pero no la última de una lucha que prometen mantener.
Las reivindicaciones van más allá del ámbito estrictamente laboral del profesorado. Los docentes reclaman también mejoras para las familias y para los estudiantes, como más recursos, mejores ratios en las aulas y el acceso a escuelas de proximidad. Una de sus principales exigencias es que se invierta un 6% del PIB en educación, una cifra que consideran necesaria para revertir la situación actual.
El sector habla de un momento de inflexión en las negociaciones. La protesta se produce después de que los educadores rechazaran el preacuerdo propuesto por el Departamento de Educación, una decisión que ha tensado aún más el diálogo y que ha empujado a los sindicatos a mantener la presión en la calle en lugar de aceptar las condiciones planteadas hasta ahora.
En Madrid, el profesorado también se ha movilizado para demostrar a la Consejería de Educación que la situación de la enseñanza pública es, a su juicio, insostenible. Denuncian que la oferta educativa de la concertada, financiada con fondos públicos, es mayor que la de la pública, y critican que los conciertos educativos se hayan blindado por un periodo de diez años.
A todo ello se suma la reivindicación de una equiparación salarial. Los docentes madrileños sostienen que la región ocupa, como ellos mismos resumen, el podio de los peores pagados de toda España. Con estas protestas, el profesorado busca trasladar que sin más recursos y sin un acuerdo sólido por la educación pública el conflicto seguirá abierto en los próximos meses.
