La Guardia Civil investiga en la Comunidad de Madrid un posible caso de violencia de género tras la muerte de una mujer de 30 años que había resultado gravemente herida el pasado mes de febrero. La víctima ha fallecido como consecuencia de las graves quemaduras que sufrió en aquel ataque, ocurrido en la localidad madrileña de Sevilla la Nueva, y por las que permanecía ingresada en un hospital desde entonces.
Según las primeras informaciones, la mujer fue atacada por su marido y por dos sicarios, que la habrían rociado con un líquido inflamable. Como consecuencia de aquella agresión, la víctima sufrió unas quemaduras de enorme gravedad que, pese a los meses de hospitalización y a la lucha de los equipos médicos, han terminado por costarle la vida varios meses después de aquel suceso.
Desde el mismo mes de febrero, la víctima permanecía ingresada en un centro hospitalario, donde estuvo batallando durante meses por sobrevivir a unas lesiones extremadamente graves. Su fallecimiento, ahora confirmado, ha situado de nuevo el caso en el foco de las autoridades, que tratan de esclarecer todas las circunstancias que rodearon el ataque sufrido por la mujer.
La Guardia Civil es la encargada de investigar lo sucedido y de determinar con precisión qué ocurrió aquel día, así como el papel exacto de cada uno de los presuntos implicados. Las pesquisas se centran ahora en confirmar si se trata efectivamente de un caso de violencia de género, una calificación que dependerá de los detalles que arroje la investigación que se sigue en la Comunidad de Madrid.
De confirmarse esa calificación, la víctima se convertiría en la mujer número 29 asesinada por violencia de género en España en lo que va de año. La cifra vuelve a poner de relieve la persistencia de esta lacra en el país, un problema que sigue cobrándose vidas pese a los mecanismos institucionales de protección y a las campañas desplegadas en los últimos años.
El uso de un líquido inflamable como arma para atacar a la víctima añade una especial crueldad al caso y lo sitúa entre los episodios más graves de los registrados en los últimos tiempos. La intervención, además, de dos sicarios apunta a la participación de terceras personas en la agresión, un extremo que la investigación deberá aclarar en las próximas semanas.
Mientras avanza la instrucción, el caso se suma a la lista de mujeres fallecidas por presunta violencia machista en España este año. Las autoridades continúan recabando datos sobre lo ocurrido y sobre los presuntos responsables, a la espera de que la investigación permita reconstruir con exactitud la secuencia del ataque y depurar las responsabilidades que correspondan.
