Un hombre de 24 años ha matado en Valencia al logopeda que trataba a su hijo de dos años. Según ha trascendido, el padre actuó movido por la sospecha de que el terapeuta abusaba sexualmente del menor, en un caso que ha conmocionado por la gravedad de los hechos y por el entorno familiar en el que se enmarca.
De acuerdo con la propia versión de los hechos que ha facilitado el hombre, acabó con la vida del logopeda después de que este se negara a mostrarle las cámaras de seguridad. El padre habría reclamado ese material ante las sospechas que mantenía sobre el trato que recibía su hijo durante las sesiones.
Fue precisamente esa negativa a enseñarle las imágenes de las cámaras, según su relato, lo que desembocó en el desenlace mortal. El hombre señala esa circunstancia como el detonante de una reacción que terminó con la muerte del terapeuta de su hijo.
Tras cometer los hechos, el propio hombre se entregó a la policía y reconoció lo sucedido. Esa entrega voluntaria permitió a los agentes conocer su versión desde el primer momento, aunque las autoridades trabajan ahora en reconstruir de forma independiente lo ocurrido.
La víctima era el logopeda que atendía al niño de dos años, en el marco de un tratamiento que el menor recibía. Las sospechas de abuso que el padre afirma haber tenido sobre el terapeuta no están acreditadas y forman parte, por ahora, de la versión que el detenido ha ofrecido.
La investigación sigue abierta y, según las fuentes del caso, no se descarta ninguna hipótesis sobre lo ocurrido. Será la instrucción judicial la que determine las circunstancias exactas del crimen y valore la versión aportada por el hombre que se ha entregado.
