La Guardia Civil ha desarticulado un clan familiar que, según la investigación, habría defraudado alrededor de un millón de euros a más de 80 víctimas a través de un sistema piramidal. La operación ha destapado una trama que prometía falsas inversiones por internet y que logró captar a un elevado número de personas antes de ser detenida por los investigadores.
Según la información facilitada, el grupo criminal estaba compuesto por miembros de una misma familia que operaban desde las localidades valencianas de Silla y el Perollonet. El carácter familiar de la red facilitaba la captación de clientes, ya que los presuntos responsables recurrían a sus propios círculos de familiares y amistades para ir sumando nuevos inversores al esquema.
Para dar apariencia de solvencia, la red creó una sociedad instrumental y una página web falsa en la que manipulaban de forma sistemática los rendimientos financieros. De este modo, las víctimas veían en la pantalla unos beneficios ficticios que en realidad no existían, lo que reforzaba su confianza y las animaba a mantener e incluso ampliar sus supuestas inversiones.
El funcionamiento respondía al esquema clásico de las estafas piramidales. Con el dinero aportado por los nuevos clientes pagaban los supuestos beneficios de los primeros inversores, generando así un efecto llamada que les permitió ampliar la base de afectados. Gracias a esa dinámica, la trama llegó a captar a alrededor de 700 clientes en total.
Los investigadores subrayan que los responsables se aseguraban de engañar a sus víctimas mediante abusos de confianza, aprovechando precisamente la cercanía de los círculos familiares y de amistad. Ese vínculo personal hacía más difícil que los afectados sospecharan del fraude y contribuyó a que el dinero siguiera entrando en el sistema durante un tiempo prolongado.
El dinero captado permitía a los integrantes de la red costear un altísimo nivel de vida. Según la Guardia Civil, la principal investigada desvió más de 340.000 euros en efectivo destinados a ocio y a productos de lujo, además de otros 150.000 euros en servicios tecnológicos, lo que da idea del volumen de fondos que llegaron a manejar.
En el marco de los registros practicados, los agentes han bloqueado nueve inmuebles y once vehículos vinculados a la trama. Con estas medidas, la investigación busca asegurar los bienes obtenidos presuntamente con el fraude, mientras se continúa trabajando para determinar el alcance total del perjuicio económico y la responsabilidad de cada uno de los implicados.
