El tribunal ha condenado al futbolista Rafa Mir a ocho años y medio de prisión y a su amigo Pablo Jara por la agresión sexual a dos jóvenes en una vivienda situada cerca de Valencia. La resolución pone fin, en esta instancia, a un caso que había despertado una enorme expectación y que se sustanció ante la justicia valenciana en las semanas anteriores.
En su fallo, el tribunal califica de coherente, consistente y con detalles precisos el relato ofrecido por las dos víctimas a lo largo del proceso. Esa valoración del testimonio de las denunciantes ha resultado determinante para sustentar la condena dictada contra los dos acusados por los hechos juzgados.
Además de la condena, la sentencia obliga a los dos hombres a indemnizar a las víctimas. En concreto, Rafa Mir deberá abonar una indemnización de 64.000 euros, mientras que Pablo Jara tendrá que hacer frente a algo más de 6.000 euros, según las cantidades fijadas por el tribunal en su resolución.
Los hechos por los que han sido condenados se remontan a una noche en la que el grupo se trasladó al chalé que entonces tenía Rafa Mir en una urbanización cercana a Valencia, lugar donde ocurrieron los hechos que han sido objeto de enjuiciamiento. Allí se produjeron las agresiones que las dos jóvenes denunciaron posteriormente.
El caso afectaba tanto al propio futbolista como a Pablo Jara, que se encontraba presente aquella noche y ha resultado igualmente condenado por su participación en los hechos. La indemnización inferior fijada para Jara refleja el distinto alcance que el tribunal ha atribuido a la conducta de cada uno de los acusados.
La sentencia, sin embargo, no es firme y todavía puede ser recurrida ante una instancia superior. Las partes disponen, por tanto, de la posibilidad de presentar recurso una vez que la resolución les sea notificada de manera formal y puedan examinar su contenido completo.
Desde el entorno de la defensa han indicado que, cuando reciban la sentencia, la estudiarán con detalle y adoptarán entonces las medidas que consideren oportunas. De este modo, el proceso judicial podría prolongarse si finalmente se interponen los recursos previstos contra el fallo condenatorio dictado en esta primera instancia.
